La relación de Luis Miguel con los Presidentes de México

(tercera parte)

  1. Con los De la Madrid

Cuando Miguel de la Madrid Hurtado se puso la banda como Presidente de México el 1º de diciembre de 1982 estaba a 11 días de cumplir 48 años de edad. Es decir, el soldado del PRI era guadalupano, debido a que se despidió del cordón umbilical en su natal Colima un 12 de diciembre, pero de 1934. En ese mismo 1º de diciembre su tocayo de segundo nombre, Luis Miguel, apenas tenía 12 años de edad, había nacido en San Juan, Puerto Rico, el 19 de abril de 1970, pero ya había sido traído a México por sus padres: el español Luis Gallego Sánchez y la italiana Marcela Basteri, con quien dicho sea de paso, éste nunca se casó.  

Luego del debut de “El solecito” cantando y encantando en la boda de la tercera hija del entonces presidente José López-Portillo –celebrada el 30 de mayo de 1981–, el pequeño Luis Miguel Gallego Basteri consiguió su primer contrato con la disquera EMI. Y se llevó a la bolsa su primer millón de dólares… Bueno, bueno, bueeeeeno… haciendo honor a la verdad el que se metió los dólares a la bolsa, al hígado y a la nariz fue el padre del niño, conocido por su nombre artístico como Luisito Rey –aficionado al whisky tanto como a la cocaína y a las mujeres que no eran su mujer– y quien, legalmente, tenía derecho al 40% de las ganancias como representante del cantante, pero en tanto tutor del menor manejaría el 100% de todos los dineros. Lo mismo pasó con el segundo contrato con EMI que ascendió a 4 millones de dólares, así como el primer contrato con WEA donde la cifra subió hasta los 10 millones de dólares. Todo esto en el sexenio de Miguel de la Madrid, en el que Micky llegó a la mayoría de edad hacia el último año de gobierno. 

Pero volvamos con cámaras y micrófonos al día uno del Presidente de México. El Licenciado Miguel de la Madrid arribó a la Residencia Oficial de Los Pinos acompañado de su esposa Paloma Cordero con quien, a la vieja usanza, procreó los hijos que Dios les mandó: Margarita, Miguel, Federico, Gerardo y Enrique, este último actual aspirante a heredar el trono de su pa… no, no, no, perdón, quise decir: a competir democráticamente por la Presidencia de la República en las elecciones de 2024. Pero no nos distraigamos con el Secretario de Turismo en el sexenio de Peña Nieto. El foco es sobre su hermano Federico, ya que en la administración de su padre, Fede no tenía nada de “federico” y su guapeza –y seguramente también su Código Postal como habitante de la Casa Miguel Alemán– le permitió convertirse en el novio de una de las jóvenes más cotizadas, de aquella época, de la aristocracia mexicana: Issabela Camil.

Federico de la Madrid Cordero sostuvo un apasionado noviazgo con Erika Ellice Sotres Starr, mejor conocida como Issabela Camil, hija de Armando Sotres y la modelo Tony Starr. Esta última se casó en terceras nupcias con Jaime Camil Garza de Fernández –importante empresario y padre del actor y conductor Jaime Camil– y de quien Issabela tomó el apellido para su nombre artístico. 

Federico, Issabela y Luis Miguel se vieron envueltos en un trío amoroso que derivó en el final del noviazgo entre Federico e Issabela y, por lo tanto, en el comienzo de la relación sentimental que durante años mantuvo la Camil con el intérprete de “La media vuelta”.  Por el círculo de amigos en común, Federico y Luis Miguel coincidían de vez en cuando. La rivalidad entre los dos machos alfa lomo plateado nos la ha mostrado Netflix, a través de Luis Miguel, la serie. Y de igual forma nos presentó como el cantante de «Tengo todo excepto a ti» tuvo que dejar su ego, orgullo y vanidad debajo de la cama cuando le pidió ayuda al hijo del Presidente para encontrar a su mamá.

Según lo presentado en la bioserie –autorizada y supervisada por “El Sol” –, el artista que para entonces ya era reconocido a nivel internacional se acercó a Federico para pedirle el apoyo del entonces mandatario mexicano, o sea, el papá de Federico, para que lo ayudara a acercarse al Instituto de Inteligencia y Operaciones Especiales de Israel (Mosad), con el fin de que a su vez ellos lo auxiliaran para encontrar a Marcela Basteri. Dicho lo anterior, a Miguel de la Madrid Hurtado Luis Miguel le debe la información obtenida sobre su madre, en aquella investigación así como el acceso en un hospital psiquiátrico de las Islas Canarias, en España, con el fin de encontrar a su madre, sin éxito. 

Y aquí entramos en un terreno complejo. La desaparición de Marcela Basteri es un tema tan amplio y misterioso que ha dado para escribir diversos libros. Los de mayor rigor son los del periodista español Javier León Herrera quien ha hecho una trilogía como autor y coautor, con entrevistas al propio Luis Miguel y a la familia. El primero Luis mi rey (1997), el segundo Luis Miguel. La historia. La verdad sobre la vida del cantante mexicano más exitoso de todos los tiempos (Aguilar, 2018) y el tercero Oro de Rey. Luis Miguel, la biografía (Aguilar, 2021). 

Desde la segunda entrega Javier León tira por la borda todas las hipótesis y teorías de la conspiración en torno a la desaparición de la mamá de Luis Miguel. “Desde el máximo rigor y absoluto respeto, la información a la que yo tuve acceso durante mi trabajo de campo para la elaboración de Luis mi rey me asustó, y sin entrar en algunos detalles desmesurados por la delicadeza del asunto y porque no hay pruebas que sustenten los hechos, me aseguraban que Marcela murió en 1986 de causas no naturales. El paso del tiempo y la ausencia de noticias de su paradero por desgracia van corroborando esa información”. 

Los Luismilólogos han consignado que Luis Miguel pagó por su cuenta una investigación para saber qué había pasado con su mamá. A decir se sus biógrafos la estrella contrató a ex agentes del FBI que incluso hicieron investigaciones con la familia de Marcela, en Italia. Una vez que “El Rey” supo los resultados de la investigación decidió que no se volvería a hablar jamás del asunto. Y desde entonces el “El Sol de México” vive eclipsado por la ausencia de su madre. 

En el momento de su desaparición, Marcela tenía 39 años de edad. La última vez que se supo de ella fue en septiembre de 1986, en Italia.

(Había prometido sólo tres entregas, pero “El Sol” alumbró una más. Próxima semana: Los Alemán) 

Twitter: @Betotavira



Más noticias interesantes

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *