Cuando buscamos vuelos es inevitable no sentirse atraído por una tarifa irresistiblemente baja. Hay precios que parecen demasiado buenos para ser verdad y nos hace feliz pensar en el gran ahorro que tendremos. Algunas veces funciona para ese viaje anhelado, pero en la mayoría de los casos es sólo un gancho perfecto, que nos hará gastar mucho más de lo imaginado.
Es fundamental comprender que un vuelo que parece barato no siempre significa que en realidad lo sea. Hay muchos factores que pueden incrementar el precio final y, en ocasiones, terminas pagando mucho más de lo previsto.
Las aerolíneas de bajo costo son capaces de reducir los precios de sus boletos de tal manera que, de inicio, parezcan muy baratos, pero no siempre son la mejor opción. Las tarifas bajas suelen implicar restricciones y condiciones especiales que casi nadie lee. Así como gastos extra y una serie de detalles que debes evaluar con calma antes de decidir la compra.
Hoy no vamos a discutir si una aerolínea es buena o mala, solo nos enfocaremos en esas tarifas que parecen increíblemente económicas. ¿Realmente son convenientes? Para algunos sí lo son, pero en la mayoría de las ocasiones deberías pensarlo antes de comprar.
Lo primero que debes tomar en cuenta al encontrar una tarifa baja, es si te están mostrando el precio base sin impuestos y otros cargos, o ya están incluidos. Si no lo están, verás que al ponerlos el precio final será bastante diferente. Luego, hay otros costos directos e indirectos, que incrementarán tu viaje: equipaje, selección de asiento, bebidas, alimentos, traslados y hasta el alojamiento se puede ver involucrado.
Aclaremos que mostrar una tarifa sin cargos extra no es un engaño, es simplemente su modelo de negocio y es el viajero quien debe poner atención a lo que está por comprar. Pero para que lo entiendas mejor, hagamos un ejercicio tomando como ejemplo un vuelo extremadamente barato a un destino cualquiera. ¿En qué debes poner atención antes de adquirirlo?
Equipaje de mano. La mayoría de los vuelos low cost solo incluyen un objeto personal, que incluso puede ser realmente pequeño, como una mochila chica, una bolsa de mano o un portafolio. En muchos casos, ese objeto personal es tan reducido que termina siendo insuficiente incluso para las pertenencias personales que necesitas durante el viaje. Como es el caso de Flair Airlines (15 cm × 33 cm × 43 cm) y Allegiant Air (17 cm × 38 cm × 40 cm). Deberás pagar por el equipaje de mano estándar que suele ser de 10 kilos. Este puede costar entre $800 y $1,300 pesos MX generalmente.
Alimentos y bebidas a bordo. En vuelos regulares de líneas aéreas full service carrier (FSC) ofrecen al menos una bebida y un snack; pero en aerolíneas low cost no obtendrás absolutamente nada, ni siquiera un vaso de agua. Esto significa que gastarás por lo menos en una bebida si el viaje es corto. Si se trata de un vuelo de varias horas, tienes qué comprar alimentos en el aeropuerto o en el avión, a precios elevados.
Selección de asiento. Este es un gasto que no te importará si viajas solo, pero si vas acompañado seguramente querrás asegurar los asientos juntos. Asimismo, si para ti es importante viajar en ventanilla o pasillo, tendrás que pagar un extra.
Impresión de pase de abordar. Aunque parezca increíble, aún hay aerolíneas que cobran por imprimir el pase en el aeropuerto. Esto lo tendrás qué pagar si no tienes acceso a una impresora durante tu viaje, o si tienes problemas para imprimirlo o hacer check in en la app de la aerolínea.
Traslados desde y al aeropuerto. Este es un factor sumamente importante que no toman en cuenta muchos viajeros. Tiene qué ver con dos características principalmente: vuelos que llegan muy tarde o salen muy temprano, y aeropuertos lejanos.
Si llegas o sales de madrugada, seguramente no habrá transporte público, por lo que deberás pagar Uber, taxi o un traslado particular. Además, los vuelos low cost suelen operar desde aeropuertos secundarios que son más pequeños y lejanos, por lo tanto la disponibilidad de servicios de traslado también es limitada.
Dependiendo de la ciudad, esto puede costar incluso más que el mismo vuelo si el aeropuerto en cuestión está muy retirado de tu alojamiento.
Hospedaje. Y podrás decirme ¿qué tiene qué ver el hospedaje con el vuelo? ¡Pues todo qué ver! Muchos vuelos baratos salen y llegan en horarios muy incómodos: de madrugada, a media noche o muy temprano en la mañana. Y aunque a primera no parece un problema, estos horarios implican gastos significativos, como el traslado que mencioné en el punto anterior, y el hospedaje que solo usarás por pocas horas.
Imagina que tu vuelo de ida llega a media noche y tu vuelo de regreso sale a las 6:00 a.m. Considerando las horas extras que te tomará salir del aeropuerto al arribo y la llegada de 2 ó 3 horas antes de tu salida las noches de hotel del día de tu llegada y el día de tu partida, solo la usarás por unas cuantas horas. Además que habrás pagado alojamiento por días en que no aprovecharás el destino visitado.
Pero ¿cuándo un vuelo barato termina siendo caro? Cuando además de su costo debes pagar equipaje de mano, bebida y snack, traslado nocturno de llegada y regreso, y noches de hotel que apenas usarás. Sin contar con tu tiempo y horas de descanso perdidas, que puede no tener un valor económico pero también cuentan. Entonces ese vuelo barato ya no suena tan atractivo.
Y esto me lleva a recordar que en México es común escuchar recomendaciones del estilo: “volar desde Cancún es más barato” o “saliendo desde Puerto Vallarta hay mejores ofertas”. Puede ser cierto y muy conveniente para quienes viven en esas ciudades o en las cercanías. Pero no para aquellos que deben viajar varias horas solo para llegar al aeropuerto.
Si necesitas trasladarte desde tu ciudad hasta Cancún, Vallarta u otro destino “barato”, evalúa cuidadosamente los costos del transporte terrestre o aéreo, las comidas durante el trayecto, tiempos de traslado, riesgos de retraso y hasta alojamiento si el vuelo no es el mismo día.
Y lo más importante, si el vuelo desde tu ciudad de origen se retrasa o se cancela, perderás el vuelo barato y deberás comprar uno nuevo en el último minuto, lo cual puede costar una fortuna. Así es como el supuesto ahorro se convierte en estrés y pérdida de tiempo.
En resumen, antes de comprar un vuelo que parece muy barato, evalúa todos los gastos y tiempos extras que ya te he mencionado. Porque los vuelos low cost pueden ser una excelente opción cuando viajas ligero, eres flexible, y conoces y aceptas las reglas. De esta forma, tomarás una decisión sin sorpresas desagradables.






