La nostalgia y el cariño por Juan Gabriel volvieron a llenar el corazón de la Ciudad de México. Más de 170 mil personas se congregaron la noche de este sábado en el Zócalo capitalino para revivir al “Divo de Juárez” a través de la proyección de su icónico concierto en el Palacio de Bellas Artes, grabado el 9 de mayo de 1990.
El evento organizado por la Secretaria de Cultura de la CDMX, comenzó puntualmente a las 20:00 horas, aunque desde mucho antes miles de admiradores ya ocupaban la plancha del Zócalo en busca de un buen lugar frente a las tres pantallas gigantes instaladas para la ocasión.
El ambiente se encendió incluso antes del inicio oficial. En las calles aledañas sonaban temas como Hasta que te conocí, La diferencia, Costumbres y Abrázame muy fuerte, mientras imitadores de Juan Gabriel, ataviados con trajes de charro, prendas brillantes, abanicos y rosas rojas, animaban a los asistentes con su energía y carisma.
Poco antes de iniciar la proyección, María José Cuevas, directora de la serie documental Debo, puedo y quiero, subió al pie de la pantalla y, emocionada, gritó junto al público: “¡Juan Gabriel vive, Juan Gabriel vive!”, una frase que de inmediato fue coreada por la multitud.
Durante la proyección, las voces se unieron en un solo coro para acompañar los grandes éxitos del artista. Muchos no pudieron contener las lágrimas al escuchar Amor eterno, tema que el cantautor dedicó a su madre y que se ha convertido en un himno para generaciones de mexicanos.
El material proyectado incluyó imágenes inéditas del archivo personal de Juan Gabriel, las mismas que forman parte de la serie documental recién estrenada en Netflix. La velada se convirtió en una celebración colectiva del legado del artista fallecido el 28 de agosto de 2016, a los 66 años, confirmando una vez más que su música sigue tan viva como siempre.






