El cometa interestelar 3I/ATLAS, uno de los pocos objetos conocidos que han ingresado al sistema solar desde el espacio profundo, pasó este viernes por su punto de mayor proximidad a la Tierra sin representar riesgo alguno, de acuerdo con información del Laboratorio de Astronomía Solar de la Academia de Ciencias de Rusia.
El organismo científico detalló que el máximo acercamiento ocurrió alrededor de las 7:16 de la mañana, hora de Moscú, cuando el cuerpo celeste se encontraba a casi 269 millones de kilómetros de nuestro planeta. Aunque esta distancia puede parecer considerablemente corta en términos astronómicos, los especialistas subrayaron que sigue siendo enorme desde la perspectiva terrestre y completamente segura.
Desde Rusia, los astrónomos aprovecharon el anuncio para desacreditar las versiones que circularon en redes y algunos foros científicos alternativos, donde se llegó a sugerir que 3I/ATLAS podría tratarse de una nave extraterrestre. Con tono irónico, señalaron que a lo largo del día seguirán surgiendo especulaciones exageradas, incluyendo teorías que afirman que el objeto habría cambiado de rumbo para dirigirse a la Tierra.
Los cálculos actuales indican que el cometa continuará su trayectoria hacia las regiones exteriores del sistema solar y tendrá un acercamiento relevante con Júpiter alrededor del 16 de marzo, a una distancia aproximada de 53 millones de kilómetros. Después de ese evento, su órbita lo llevará fuera del alcance de los telescopios terrestres, desapareciendo por completo de la observación directa.
3I/ATLAS es apenas el tercer objeto interestelar detectado atravesando nuestro vecindario cósmico, una rareza que explica el interés y las conjeturas que despertó desde su descubrimiento. La falta de información oficial durante el prolongado cierre del gobierno estadounidense, que mantuvo a la NASA sin actividad pública por más de 40 días, alimentó aún más los rumores en torno a su naturaleza.
Una vez restablecidas sus funciones, la agencia espacial estadounidense ofreció una conferencia para aclarar el origen del objeto. En ese contexto, el administrador asociado de la NASA, Amit Kshatriya, reconoció el interés científico por hallar indicios de vida fuera de la Tierra, pero fue categórico: 3I/ATLAS no es una nave alienígena, sino un cometa que llegó desde más allá del sistema solar y ya sigue su camino de regreso al espacio interestelar.






