Torre de Belém reabrirá tras un año de restauración en Lisboa

La histórica Torre de Belém, uno de los monumentos más representativos de Lisboa y de todo Portugal, reabrirá sus puertas este miércoles tras permanecer cerrada durante un año por trabajos de restauración y conservación. La reapertura también estará acompañada de nuevas restricciones de acceso con el objetivo de reducir el desgaste provocado por el turismo masivo.

Ubicada a orillas del río Tajo y con más de cinco siglos de historia, la fortificación es uno de los puntos turísticos más visitados del país. Tan solo en 2024 registró la venta de 387 mil 379 entradas, según datos difundidos por la dirección del monumento.

Las obras comenzaron en mayo de 2025 e incluyeron una restauración profunda tanto en la fachada como en el interior del inmueble. Los trabajos contemplaron limpieza manual y con tecnología láser sobre la piedra original de la estructura para retirar residuos acumulados y afectaciones provocadas por el paso del tiempo.

La intervención también permitió recuperar parte del tono original de la torre, que ahora presenta una apariencia más clara y renovada. La restauración tuvo un costo cercano a 1.2 millones de euros, de acuerdo con responsables de la empresa encargada de las obras.

Aunque la reapertura estaba prevista para marzo, los temporales registrados en Portugal durante los últimos meses retrasaron la conclusión del proyecto. Las tormentas dañaron ventanales y pasadizos debido a la intensidad del oleaje y las mareas que impactaron directamente la construcción histórica.

Con el regreso de visitantes, las autoridades culturales implementarán un nuevo sistema de control de aforo que limitará el ingreso a 900 personas por día mediante horarios escalonados. La medida busca disminuir el deterioro del monumento y seguir el modelo aplicado actualmente en el cercano Monasterio de los Jerónimos.

Foto: EFE

La directora del recinto, Margarida Donas, señaló que el elevado flujo de turistas ha provocado desgaste progresivo en distintas áreas de la torre, por lo que las nuevas restricciones buscan equilibrar la conservación del patrimonio con la actividad turística.

Mientras el acceso al interior permanece restringido hasta concluir detalles finales, cientos de visitantes ya se acercan al exterior del monumento para observar su renovada imagen. Algunos turistas incluso destacaron el cambio visual de la piedra, ahora con un tono más blanco que el mostrado anteriormente en fotografías.

La Torre de Belém comenzó a construirse entre 1514 y 1515 bajo órdenes del rey Manuel I y originalmente funcionó como fortaleza defensiva para proteger el acceso marítimo a Lisboa. Con el paso del tiempo, el inmueble se convirtió en uno de los símbolos históricos más importantes de Portugal y un referente de la época de expansión marítima del país.

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