Es decir, con ética profesional y con pruebas fehacientes, presento ese episodio en la historia de Luis Miguel que ha sufrido un eclipse de Sol: su vínculo con los políticos. Con las luces y las sombras que conlleva toda biografía que merezca la pena ser contada
Toda biografía que merezca la pena de ser contada está llena de claroscuros. Sobre de esto no hay ningún secreto, es una técnica narrativa para sacudir los sentimientos del lector y captar no sólo la atención sino, lo más importante, generar recuerdos en la memoria emocional.
En mi caso, hubo dos personas que me instruyeron en ello: el primero, el periodista Julio Villanueva Chang, fundador de la revista Etiqueta Negra que, durante un taller de periodismo narrativo en la Ibero en los primeros años del 2000, me dijo que “las vidas deben de ser contadas como los altibajos de un electrocardiograma”.
Años más tarde, durante la escritura de mi primer libro “Las Mujeres de Peña Nieto” (publicado en febrero de 2012) el periodista Guillermo Osorno, quien fungió como mi editor literario al mismo tiempo que era editor general de la revista Gatopardo, me lo enseñó con otras palabras: “en todos los capítulos debes hacer como cuando Batman gana y luego Batman pierde, en cada una de sus películas”.
Desde entonces comprendí que las vidas lineales, en el lenguaje del electrocardiograma, sólo les pertenecen a los muertos; desde entonces supe que una biografía monocromática, en lenguaje literario, produce aburrimiento; desde entonces descubrí que mi fascinación sería depositada en los personajes que van del Cielo al Infierno y del Infierno al Cielo, en varias ocasiones, a lo largo de toda su vida.
Fue así que llegué a mi segundo libro: “Los Salinas. Retratos de Los Cachorros del poder” (publicado en 2014) que muestra los días más luminosos y los días más oscuros de la dinastía Salinas de Gortari. Curiosamente, esa investigación me llevó a mi más reciente libro sobre el cantante Luis Miguel y su relación con el poder político. Esta nueva entrega está recién salida del horno y se titula “Luis Miguel. Por debajo de la mesa” (Grijalbo, 2024).

¿Cómo fue posible que el expresidente de México me llevara a “El Sol de México”? Resulta que en el perfil biográfico que escribí sobre Cecilia Salinas Occelli recuperé una entrevista en la que la hija de Carlos Salinas de Gortari reveló que Luis Miguel había cantado en su fiesta de XV años, en la Residencia Oficial de Los Pinos. Ahí se me encendieron todos los focos de mi insaciable curiosidad ¿Luis Miguel en Los Pinos con los Salinas? ¿A cambio de qué?
En aquel libro no tenía ningún protagonismo Luis Miguel, así que la anécdota se quedó consignada apenas en una página. Pero la duda habitó en mi curiosidad durante prácticamente una década hasta ahora que cuento en mi nuevo libro, con santo y seña, cómo fue ese momento y, sobre todo, cómo Luis Miguel fue cliente frecuente en el salinato.
Merece la pena aclarar que en “Luis Miguel. Por debajo de la mesa” no hay ficción. Realicé entrevistas –grabadas con consentimiento en audio y en video– con los otros protagonistas de la historia, consulté documentos oficiales, hice solicitudes de acceso a la información pública, investigué en archivos y cité toda referencia bibliográfica.
Es decir, con ética profesional y con pruebas fehacientes, presento ese episodio en la historia de Luis Miguel que ha sufrido un eclipse de Sol: su vínculo con los políticos. Con las luces y las sombras que conlleva toda biografía que merezca la pena ser contada. Sin filias ni fobias, simplemente con el periodismo que me ha caracterizado a lo largo de mis 25 años de trayectoria.
Como sé que a todos los lectores de esta columna Política para guapos les gusta “la carnita”, les comparto estos avances: en mi libro van a encontrar la primera entrevista que concede Paulina López-Portillo, “la madrina” de Luis Miguel, tras 42 años de silencio; también salen por primera vez a la luz las primeras fotografías de Luis Miguel cantando en la fiesta de XV años de Cecilia Salinas, en Los Pinos.
Lo insospechado: consulté a miembros del Ejército Mexicano para que me contaran cómo se grabó el video de “La Incondicional” en el Colegio Militar; hablé con el embajador de México en Israel en el sexenio de Miguel de la Madrid para ver si es que se solicitó la ayuda del Mossad, por la vía diplomática o por debajo de la mesa, para localizar a la mamá de Luis Miguel.
Mi libro, que ya se encuentra a la venta en algunas librerías de la Ciudad de México pero que alcanzará el óptimo surtimiento el próximo lunes 23 de septiembre –también se puede comprar ya en preventa en Amazon– es el resultado de más de dos años de investigación de una idea que, insisto, me surgió hace una década y hoy está documentada en poco más de 350 páginas.
Este libro va dirigido para las fans de Luis Miguel, quienes descubrirán nuevas luces y sombras de su ídolo, más allá de las que él decidió contar en su bioserie de Netflix. Y también va dirigido para los fans del poder, quienes descubrirán las historias de las dinastías políticas contadas a través de su relación con un ídolo musical.
Mi nuevo libro, del que me pronuncio por primera vez en este espacio, pretende aportar un fragmento más a la inacabable biografía del artista mexicano más exitoso de todos los tiempos. El objetivo es claro: centrarse en los guiños que Luis Miguel le ha dado al poder político y la sonrisa que éste le ha devuelto de manera pública y por debajo de la mesa.
*@betotavira






