Vancouver está en la costa oeste de Canadá. Es vibrante y multicultural y por ello se ha convertido en uno de los destinos favoritos para visitar en familia.
Con una población aproximada 2.5 millones, el área metropolitana de Vancouver es la más grande del oeste canadiense. Y la tercera más grande del país, después de Toronto y Montreal. Con ello te podrás imaginar qué tan bulliciosa y transitada es esta ciudad. Pero a pesar de ello, Vancouver logra una increíble y agradable combinación del ambiente urbano con la belleza natural de su entorno. Cada año, recibe más de 8 millones de visitantes, convirtiéndola en uno de los destinos más populares de Canadá.
¿Qué atrae de Vancouver? Podría hacer una larga lista de características que te harán visitarla, pero entre todas ellas resalto las actividades al aire libre que se pueden realizar en sus parques y cercanías, los eventos culturales y artísticos, los museos y atractivos, y su ambiente siempre juvenil y natural.
He tenido la fortuna de visitar Vancouver en diversas ocasiones y te puedo decir que el verano es genial y con mucho qué hacer, el otoño es un regalo a los sentidos, y el invierno es acogedor y festivo. La primavera es, en mi opinión, la época más tranquila.
Recientemente regresamos a Vancouver. Nuestra ruta de vuelo fue Bajío – Ciudad de México – Vancouver, con Aeroméxico. Es la única aerolínea con la que puedes volar desde tu ciudad de origen en México hasta Canadá, haciendo siempre conexión en la Ciudad de México. Otro beneficio que debo resaltar, es que, a diferencia de otras, Aeroméxico ofrece alimentos sin cargo extra. En general, todo el itinerario de vuelo transcurrió de maravilla.
En esta ocasión nos alojamos en un hotel perfecto para viajeros en familia, el Sheraton Vancouver Wall Centre. Ubicado en la zona de negocios, pero con un montón de atractivos cercanos, a distancia caminando. Pero si prefieres usar transporte público, también es ideal porque la parada del autobús está justo enfrente y hay estaciones del metro a pocas cuadras.
Tuvimos una cómoda habitación que en realidad eran dos en una, con una pequeña área común y un baño bastante grande en medio. Lo mejor fueron las fabulosas vistas desde sus grandes ventanales.
Nosotras usamos mucho el transporte público. Recomiendo comprar el Day Pass, que podrás adquirir en farmacias y otras tiendas de conveniencia. Cuesta $11.25 CAD y con ello tienes viajes ilimitados durante todo el día en toda la red de transporte de la ciudad. Los niños menores de 12 años viajan gratis.
Cómo te decía, Vancouver es perfecta para visitar con niños y adolescentes debido a su ambiente jovial. Algunos de los sitios que no se pueden perder durante su estancia son:
Stanley Park: Un parque ideal para un día en familia. Con una inmensa área de naturaleza, senderos y el famoso Acuario de Vancouver. Además pueden rentar bicis o caminar y llegar hasta algunos de sus símbolos, como Totem Poles, Girl in Wetsuit y Brockton Point Lighthouse. Si no les apetece caminar, pueden tomar un tour con Drawn Tours. Es un carruaje tirado por caballos que recorre gran parte del parque.
Granville Island: Lo más famoso es su mercado lleno de productos frescos, artesanías y rica comida, pero también es el lugar donde los niños podrán probar golosinas canadienses, como galletas, paletas y bebidas de maple. Muy cerca de ahí está el Museo de Vancouver, que a mi hija le encantó cuando lo visitó de pequeña, porque tiene un montón de artefactos antiguos y los niños los pueden tomar. Es un museo que invita a explorar. Y justo a un lado, está Vanier Park para correr, descansar y tomar un respiro.
Dr. Sun Yat-Sen Classical Chinese Garden en Vancouver: Un pedacito de ese país en pleno centro de Vancouver. Es un lugar que encanta desde la entrada porque realmente transporta al visitante a China. Se trata de un jardín clásico de la dinastía Ming. Una parte de los jardines es gratis y para visitarlo completo es necesario adquirir un boleto.
Gastown y el mirador. Es el corazón de Vancouver. donde las calles aún son empedradas y los edificios de ladrillo, está el barrio más clásico de la ciudad. Hay muchos restaurantes, tiendas y cafeterías, pero lo que les gustara ver será el antiguo e icónico Reloj de Vapor, que marca la hora con un toque vintage cada 15 minutos. A unas cuadras de ahí está el Vancouver Lookout. Un grandioso mirador desde donde alcanzarán a ver toda la ciudad.
Canada Place: Está en el centro y es el espacio donde podrán ver la emblemática Antorcha Olímpica, la Ballena Pixelada y The Drop. Todos, importantes símbolos de Vancouver. Ahí mismo está la atracción FlyOver Canada. Un paseo en simulador de vuelo, que lleva a los visitantes en un fantástico recorrido por los escenarios más emblemáticos del país.
Capilano Bridge Park: Es el atractivo que no pueden dejar de visitar por ningún motivo. Es un enorme puente colgante de 137 metros de largo que los dejará sin aliento por las vistas encantadoras que podrán apreciar al cruzarlo. Se trata del atractivo más reconocido de Vancouver. También hay una serie de puentes colgantes que conectan los árboles por su parte más alta. Toda una aventura para los más pequeños de la familia.
Esto es sólo una muestra, porque hay mucho más para visitar en Vancouver, como es el caso del Jardín Botánico VanDusen, Grouse Mountain, Science World, English Bay, Bloedel Conservatory, Queen Elizabeth Park, A-maze-ing Laughter, Museum of Anthropology y recorrer los barrios, entre otros.
Y por si los atractivos y belleza de la ciudad fueran poco, hay que mencionar que Vancouver es conocida por ser segura y amigable, así que podrán pasear a cualquier hora con toda tranquilidad.
No esperes más y planea tus vacaciones en este destino que promete diversión y aventura para toda la familia. Con una mezcla única de actividades al aire libre y un entorno urbano y moderno. Como verás, en Vancouver lograrás que las vacaciones familiares sean memorables y llenas de alegría.






