Enclavada en el corazón del estado de Guanajuato, yace una joya colonial que ha cautivado a millones de visitantes cada año. Su vibrante escena cultural y gastronómica, y su ubicación, hacen de San Miguel de Allende la ciudad ideal para escaparse un fin de semana.
San Miguel de Allende fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2008. Y su fama es mundial, pues en repetidas ocasiones ha estado en las listas de los destinos turísticos más importantes del mundo. Es una entidad que te transporta a través del tiempo mientras te sumerges en sus calles empedradas y admiras su bella arquitectura.
San Miguel de Allende se encuentra en el estado de Guanajuato, en el centro de México. En la región conocida como Bajío. Para llegar hasta allá, puedes volar al Aeropuerto Internacional de Querétaro o al Aeropuerto Internacional del Bajío. La distancia es muy similar desde cualquiera de los dos aeropuertos. Otra opción es tomar un autobús. ETN y Primera Plus tienen corridas frecuentes desde diversas ciudades del país.
Para alojarse, lo más indicado es seleccionar alguno de sus muchos hoteles boutique. Ofrecen hospedaje muy confortable en un ambiente acogedor. Tal es el caso del hotel La Morada, que está en pleno centro de la ciudad. A tan sólo unos pasos de la Parroquia de San Miguel Arcángel y la Plaza Principal.
La ubicación del Hotel La Morada permite que el visitante llegue caminando a innumerables atractivos turísticos. Además, hay infinidad de establecimientos de alimentos y bebidas cercanos.
Habitaciones grandes, lindas y cómodas. Con aire acondicionado, cafetera y servicios de café de cortesía, y áreas comunes que invitan a la lectura y la relajación.
El Hotel La Morada no tiene estacionamiento ahí mismo, pero sí cuenta con ese servicio. Llevan tu auto hasta un estacionamiento y lo regresan cuando lo solicitas, sin cargo extra. Es perfecto para todo estilo de viaje: en pareja, en familia o entre amigos.
Nosotras visitamos la ciudad con motivo del Millesime GNP Weekend, que por tercer año consecutivo se realizó en San Miguel de Allende. Se trata de un evento gastronómico que reúne a chefs de renombre, amantes de la gastronomía, expertos en vinos y destilados, así como otros productores, en un entorno único y sofisticado. Durante tres días, San Miguel de Allende se convierte en el epicentro culinario de México, ofreciendo cenas exclusivas y la reunión llamada “Garden”, que se lleva a cabo en el Rosewood San Miguel de Allende.
El boleto de “Garden” incluye la degustación de todos los bocadillos, vinos, cervezas y cócteles que se ofrecen en el lugar. Además hay música en vivo y otras experiencias de entretenimiento.
Pero además de asistir a Millesime GNP Weekend nos dimos tiempo para pasear por San Miguel de Allende, comer rico y disfrutar del ambiente siempre agradable de la ciudad.
¿Qué puedes visitar en un fin de semana en San Miguel de Allende? Debes recorrer a pie el Centro Históricos. Entra a la Parroquia de San Miguel Arcángel. Es el ícono de la ciudad. Esta iglesia de estilo neogótico destaca por su fachada rosada que se ilumina majestuosamente durante las noches. Es un punto de encuentro para turistas y locales por igual y está justo frente a la Plaza Principal, característica de las ciudades coloniales.
En el centro de la ciudad hay 3 museos qué te recomiendo: Museo La Esquina. Museo del Juguete Popular Mexicano, Museo Histórico Casa de Allende y Casa del Mayorazgo de la Canal. La entrada a este último es gratuita.
Un poco más retirado, pero lo suficientemente cerca para ir caminando, está el Mercado de Artesanías. Explora este mercado lleno de color y vida. Encuentra artesanías tradicionales, textiles, latón, vidrio, cerámica y más, todo elaborado por hábiles artesanos locales.
Camina hasta el Parque Juárez San Miguel de Allende. Sigue y llegarás hasta uno de los sitios más típicos de San Miguel de Allende, los lavaderos.
Para una mañana muy relajada, puedes ir a la Fábrica La Aurora. Donde encontrarás galerías de arte, estudios de artistas, tiendas de muebles y decoración, cafeterías y mucho más.
San Miguel de Allende se puede visitar en cualquier época del año. Suele tener un clima templado casi siempre, pero las noches pueden ser frescas, especialmente en invierno.
Ve preparado para caminar mucho. Las calles empedradas y las colinas de San Miguel son encantadoras pero pueden ser agotadoras, así que asegúrate de llevar calzado cómodo. Finalmente, no te limites sólo a la ciudad. Los alrededores de San Miguel de Allende ofrecen hermosos paisajes, pueblos encantadores y viñedos que valen la pena explorar. Si tu estancia es más larga, podrías escaparte un día a Dolores Hidalgo, Guanajuato Capital o Mineral de Pozos.






