¿Por qué se canceló la boda de la hija de Peña?

Enrique Peña Nieto pasó de estar nervioso a estar furioso. Qué digo furioso, el expresidente de México está absolutamente encabronado desde su autoexilio en España. Y es que no hay nada que ponga de peor humor al cachorro de Atlacomulco que le toquen a sus hijos, particularmente a las niñas de sus ojos y, recientemente, el hombre que gobernó México de 2012 a 2018 fue amenazado –a modo de consejo, de cuates– para que ordenara posponer el enlace matrimonial de su primogénita, planeado para octubre de este año. 

Fue precisamente en esta columna Política para guapos donde publiqué como exclusiva (el 21 de abril de 2022) los primeros detalles de la que de inmediato fue bautizada como “la boda del año”. Según las más prestigiadas espías de #MiCISEN (Comadres que Investigan Sobre la Elite Nacional) la hija de Peña Nieto y el hijo del ex futbolista Fernando Tena Garduño habían elegido a la Madre Patria para casarse. Paulina Peña Pretelini y Fernando Tena Alonso seleccionaron Madrid como la coordenada exacta donde se darían el “sí, acepto” y donde celebrarían con sus invitados en una recepción para alrededor de 200 personas. 

Sin embargo, el paraíso de los Peña se comenzó a tornar apocalíptico el jueves 7 de julio cuando Pablo Gómez, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) informó en la conferencia de La Mañanera, en Palacio Nacional, con el presidente López Obrador a un lado, que se presentaría una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) en contra del ex presidente de México, Enrique Peña Nieto, por el probable delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, también conocido como lavado de dinero. 

De inmediato los focos rojos se encendieron al interior de la dinastía de los Peña Nieto. Según versiones de #MiCISEN, luego de que el ex Primer Mandatario hizo público su posicionamiento llegó el primer aviso a los futuros esposos de posponer la boda. Con la cara desencajada como quien pierde un seguidor en TikTok, Paulina y Fernando fueron avisando a los suyos, a quienes les pidieron absoluta discreción. Y se logró el hermetismo más que por lealtad por miedo de los convidados, quienes acababan de ser testigos que la tregua entre Peña Nieto y López Obrador había llegado a su fecha de caducidad.  

En poco tiempo entró en vigor la estrategia de manejo de crisis que, desde luego, incluye a la familia nuclear de Peña Nieto quien, dicho sea de paso, ha heredado conocimientos en el arte de la guerra de por lo menos tres generaciones de su estirpe. Los novios se amargaron momentáneamente pues comprendieron pronto que el futuro próximo olía a pólvora y había que cerrar filas con el ex Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas.  

El primer mensaje a la Nación fue “aquí no pasó nada”. Las despedidas de soltera irrumpieron para la primera de los tres hijos que Peña Nieto tuvo con su primera esposa Mónica Pretelini Sáenz (fallecida en enero de 2007). Desde entonces Paulina ha celebrado en por lo menos tres eventos que se despide de la soltería; los ha hecho públicos en ese reflector llamado Instagram, un poco para despistar a la prensa y que crea que la boda seguirá siendo en octubre y otro poco para hacerle llegar a Ya Saben Quién el mensaje de “el que nada debe nada teme”. 

Las versiones de mis fuentes se dividen en dos vertientes: la primera asegura que ha habido más de dos ocasiones en las que se pospone la boda y, la otra parte, que solo dos cancelaciones. En esta última me aseguran que se les avisó a los invitados antes de la detención del ex Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, al salir de su domicilio en la Ciudad de México el pasado viernes 19 de agosto.  

Acá entre nos, yo ya había sido informado por #MiCISEN sobre la reciente cancelación de la boda, antes de la detención de Murillo. Se me dijo en la semana del 8 de agosto, pero no publiqué nada debido a que me hacían falta al menos un par de fuentes más que me confirmaran la información que sería una bomba. Por lo tanto, fue hasta el martes 23 de agosto que saqué la exclusiva en mi plataforma digital Cuna de Grillos. Hasta ese día tuve más testimonios confiables y, dado que la información rondaba las altas esferas de la política, tuve que salir de inmediato. 

Pero ¿por qué se canceló la boda de la hija de Peña Nieto? Hay dos versiones compartidas desde el privilegio de la proximidad de las informantas de #MiCISEN con la saga de los Peña: la primera, es que fue el mismo “cuarto de guerra” de Enrique el que tomó la decisión para no vulnerar la seguridad del expresidente. “Ya se había filtrado demasiada información como para que los detractores les dieran un fuerte dolor de cabeza en el evento”, me dicen. Nada más que aquí sí quiero aclarar que la primera que “filtró” que le entregaron el anillo fue la propia Paulina (en septiembre de 2021, desde Nueva York) y la que “filtró” la fecha de la boda (1º de octubre de 2022) también fue Paulina seducida por el demonio del Like perdido.

Ahora bien, la segunda versión de mis fuentes asegura que un importante representante del gobierno federal en turno habría hablado con un cercano a Peña Nieto para dar “el consejo, de cuates” (con tono amenazador) de posponer el enlace hasta nuevo aviso. “Dile que no le rasque los huevos, ya sabes cómo se pone aquél con esas cosas”, habrían dicho. 

En cualquiera de los dos escenarios hay una realidad: la Cuatroté le tiene fobia a las bodas. Pareciera como si el símbolo de la unión que representan los enlaces matrimoniales abofeteara al estandarte de la división que enarbola el Presidente de la República. Pareciera como si el lazo matrimonial le generara ronchas a un mandatario que electoralmente necesita la polarización del país pues ha comprobado, en casi tres décadas, que no hay nada más taquillero que la política del resentimiento.

Yo nomás les digo que, si ustedes creen que López Obrador es rencoroso, ustedes no conocen al Peña Nieto en modo vengativo. Y es que cuando a Enrique –y supongo que a cualquier otro papá también le pasa– le tocan a sus hijos, al expresidente mexicano se le asoma el lado oscuro de su signo astrológico, Cáncer, que sabe que el que a cancelación de bodas mata, a cancelación de bodas muere.

Twitter: @betotavira

Más noticias interesantes

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *