Para un hombre que le apuesta a la trascendencia como López Obrador, entregar la Banda Presidencial a la primera mujer presidenta en la Historia de México le resulta apetitoso, pero tampoco representa su escenario perfecto.
No se necesita ser pitonisa para vaticinar que el destino político de “Las Corcholatas” ya está marcado.
El reality show, que nos presentan diariamente en los medios de comunicación y en las redes sociales los ungidos por el presidente López Obrador, dista mucho de lo ya pactado por debajo de la mesa y por encima de ella.
Los acuerdos, las simulaciones y los ‘Planes B’ son el secreto mejor guardado de los protagonistas, pero no siempre de sus equipos cercanos.
Así que #MiCISEN y yo (mis Comadres que Investigan Sobre la Élite Nacional) nos reunimos en un cónclave para intercambiar lo que se dice en las más altas esferas sobre el futuro próximo de “Las Corcholatas”.
PRIMERO LAS DAMAS
Y como Ladies First, comenzaremos con doña Claudia Sheinbaum Pardo (aquí sí me escuché como Sandra Cuevas que siempre se refiere a la ex Jefa de Gobierno por su nombre, su apellido paterno y su apellido materno).
Bueno, pues según mi centro de espionaje, lejos de lo que el imaginario colectivo cree, #EsClaudia es la número dos en los favoritos del Presidente.
Para un hombre que le apuesta a la trascendencia como López Obrador, entregar la Banda Presidencial a la primera mujer presidenta en la Historia de México le resulta apetitoso, pero tampoco representa su escenario perfecto.
QUIÉN ES EL FAVORITO
En la información clasificada de los que se codean con el habitante del Palacio Nacional, el gallo de AMLO es su tocayo de apellido: Adán Augusto López Hernández.
¿Recuerdan cuando el propio Jefe del Ejecutivo se refirió al entonces secretario de Gobernación como su “hermano”?
Genéticamente no tienen la misma sangre, pero ambos son oriundos de la misma tierra, se apellidan López y los unió el Notario Payambé López Falconi (q.e.p.d.) padre biológico de Adán Augusto y protector de Andrés Manuel cuando López Obrador sufrió los primeros fraudes electorales en su natal Tabasco.
HOMBRE DE AGRADECIMIENTOS
El Andrés Manuel que pocos conocen es un hombre que tiene un doble agradecimiento con los hombres ricos y poderosos que, en sus peores tiempos, le tendieron la mano para ayudarlo.
La luz que lo alumbró en los días de oscuridad es la que más valora. Por eso Adán Augusto es el elegido. El número uno.
Pero el propio Andrés Manuel reconoce que no levanta el evento, por eso tiene su segunda elegida: Claudia, quien tampoco es que sea la Wendy Guevara de “La Casa de los Famosos”, pero su paso como la mandamás de la Ciudad de los Palacios le generaron mayor conocimiento y reconocimiento.
EXPLICACIÓN PARA GUAPOS
Aquí me detendré un poquito para explicarles rápidamente a los guapos que eso que ustedes ven como Poliamor (entre López-López-Sheinbaum) en realidad corresponde a una táctica utilizada en las grandes industrias para mantener el monopolio.
Es decir, el dominio del número uno y del número dos es para debilitar a todo lo que quede del tercer lugar para abajo.
Para los que saben de Mercados, le está creando su propia “competencia” al primer lugar para generar barreras de entrada a todo lo que se pretenda colar al primer sitio.
De tal manera que se conserva el monopolio de la cúspide con una competencia que, en realidad, sólo sirve de escudo contra nuevos competidores.
LOS LLAMADOS COORDINADORES
Volviendo al tema de los Coordinadores de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación –la figura en la que se han travestido los aspirantes a candidatos presidenciales de Morena para tomar ventaja frente a sus adversarios–.
En el caso de Marcelo Ebrard Casaubon me dicen los que le saben que, a pesar de ser el consentido de las clases medias y educadas de este país, “El carnal Marcelo” no late ni a la izquierda ni a la derecha del corazoncito de AMLO, precisamente por ser el candidato ideal de los grupos de la sociedad que López Obrador considera, en su mente, adversarios conservadores.
Para Marcelo Ebrard se barajean dos caminos: o rompe con AMLO y se va como candidato presidencial a Movimiento Ciudadano o, como lo ha hecho en otras ocasiones, se traga su coraje y se alinea a lo que diga el cabecita de algodón.
LOS CAMINOS PARA MARCELO
La coordinación de la bancada de Morena en el Senado podría ser un destino seguro.
En otro orden de ideas la relación de López Obrador con Ricardo Monreal Ávila me recuerda a esa frase popular de “Pégame pero no me dejes”.
Se aman. Se pelean. Se dejan de hablar. Se juran que no volverán. Regresan y se vuelven a amar. Bueno… amar lo que se dice amar, pues no precisamente.
Aquí sí tiene cabida esa frase de Oscar Wilde que dice “el amor no existe, todo son patologías complementarias”. Dicho lo anterior, el licenciado y el doctor se complementan, por lo tanto fluyen los acuerdos.
A decir de #MiCISEN, el acuerdo que más veces repiten los cercanos a don Ricardo es que él y sus lentecitos de armazón grueso serán los candidatos de Morena a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Ese cachito de la Lotería ya le fue dado a Monreal en Palacio Nacional y, si el Santo Niño de Atocha se lo cumple, veremos el Reality Show de “MonREALity” con el Antiguo Palacio del Ayuntamiento como escenario.
Con lo que respecta a Manuel Velasco se sabe que él, a diferencia de su esposa la cantante Anahí, no es Rebelde. Al contrario. “El Güero” Velasco es más alineado que el copete arquitectónico de Enrique Peña Nieto.
Si algo aprendió del abuelo paterno (que también fue gobernador de Chiapas) es moverse de acuerdo al vaivén del poder y que también se gana perdiendo. A Manuelito lo veremos negociando entre iguales, con las otras “Corcholatas”. Y, por la edad, acumulando capital político para la elección de 2030.
Finalmente merece la pena aclarar que el compañero Gerardo Fernández Noroña no es un chiste.
NO LLEGA NI A TAPARROSCA
Es la cuota necesaria para que a Morena no le caiga una queja del Conapred por discriminación.
Noroña, que sabe muy bien que no llega ni a Taparrosca, olvídense de que alcance el rango de Corcholata, está haciéndole al demócrata cuando sabe que él y el partido que representa están interpretando la canción “Aventurera” de Agustín Lara, específicamente donde dice: “Ya que la infamia de tu ruin destino / Marchitó tu admirable primavera / Haz menos escabroso tu camino / Vende caro tu amor / Aventurera”.
En política todo puede cambiar. Sobre todo cuando estamos frente a un ajedrecista como el presidente López Obrador que sabe dónde ir moviendo las piezas propias y ajenas, para nunca perder.
El Presidente no sabe perder y eso quedará claro en el 2024.
Twitter: @Betotavira






