Varios lectores me han preguntado si acaso me he olvidado en mencionar uno de los vinos icónicos de Francia, específicamente de Pomerol el famosísimo “PETRUS”. Muchas dudas surgen al ver su precio en anaqueles y tiendas online ya que su precio actual supera los cien mil pesos mexicanos en casi cualquiera de sus cosechas. ¿Qué hay detrás de esa etiqueta que muestra a san Pedro? ¿Realmente al probarlo sentiremos que abrimos con esa llave las puertas del cielo? En verdad, Chateau Petrus es una joya de los viñedos de Burdeos, no es solo un vino, es una experiencia que toca el alma. Desde el momento en que se posa la vista en su distintiva etiqueta, uno se sumerge en un viaje de emociones que solo este vino puede tocar, o ¡será acaso que me dejo llevar por una opinión meramente sentimental!
Petrus tiene una historia que se remonta al siglo XVlll que a lo largo de los años ha cambiado de manos varias veces, pero en la década de 1940 la familia Moueiux adquirió la propiedad y ha estado a cargo desde entonces. Jean Pierre Moueix, un comerciante de vinos, fue fundamental en elevar la reputación de Chateau Petrus al nivel legendario que disfruta hoy.
Si quieres viajar a Francia y has pensado en adquirir directamente en bodega una botella de Petrus, siento desilusionarte ya que esta se caracteriza por vender cosechas futuras, es decir que todo lo que vemos en barricas mucho antes de ser embotellado ya tiene nombre y apellido. Es por eso que los socios al haber pasado una larga lista de espera mínimo piden que por supuesto el precio sea mucho más asequible que el precio mercado. Una vez que sale de bodega cada uno de los socios acuerda el precio para la cosecha en puerta. Definitivamente han encontrado una excelente llave que les ha abierto las puertas en todo el mundo.
Los vinos Petrus son conocidos por su elegancia, complejidad y profundidad. Son vinos tintos de uva Merlot al 95% y 5% de Cabernet Franc intensamente oscuros con una nariz seductora que combina aromas de frutas negras, trufas, regaliz y notas florales. En boca son opulentos y llenos de sabor, con taninos suaves y de textura sedosa. La longitud y la persistencia en el paladar son impresionantes, y estos vinos tienen la capacidad de envejecer durante décadas. Debido a esta calidad excepcional y la producción limitada por que solo cuenta con 11.4 hectáreas lo hacen uno de los mas caros y codiciados ya que estas se encuentran entre las mas valiosas con ofertas récord cuando llegan a ser subastadas.
Algunas de las añadas históricamente elogiadas incluyen cosechas como 1945, 1961, 1982, 1990, 2000 y 2010. Quizá por ahí se me estén pasado algunas otras que no desmerecen el hacerlas deseables ante los ojos de los coleccionistas y amantes del vino que continuamente seguimos buscando y apreciando estos tesoros vinícolas, esto hace que Chateau Petrus siga siendo un símbolo de excelencia en este fascinante universo vinícola.






