Los Oscar a los peores suspirantes a la Presidencia

(primera parte)

(Twitter: @betotavira)

México no tiene nada que pedirle a Hollywood. En nuestro país la clase política es la que protagoniza el drama, la acción, el terror, la ciencia ficción y, por supuesto, la comedia. Los actores políticos son los que nos tienen con las palomitas de microondas en la boca con Salsa Valentina de la que sí pica, mientras somos espectadores, a través de la pantalla chica o de las redes sociales, de sus mejores y sus peores escenas ya sea en las alcaldías, en los gobiernos estatales, en la Cámara de Diputados, en el Senado de la República o en Palacio Nacional. Hay de todo, desde primeros actores con suficiente talento hasta los que carecen de cualquier pizca de él.

 

Hoy, en esta tres veces H columna, reconoceremos a los segundos: A los peores. Y es que mis Comadres que Investigan Sobre la Élite Nacional (#MiCISEN) y yo hemos decidido premiar simbólicamente a los desconocidos, a los inventados y a los ocurrentes que, sin el temor de Dios, han hecho pública su intención de contender por la Presidencia de México en las elecciones de 2024. El ridículo también tiene su mérito y hoy lo galardonaremos con un Oscar aunque el presidente Andrés Manuel López Obrador diga que “en política lo que no se debe permitir es hacer el ridículo”. Oooooiiiiiilo.

 

De antemano quiero aclarar que la elección de los finalistas no ha sido fácil. En México ya hay tantos “destapados” rumbo a las elecciones Presidenciales que esto parece un cuadro de Spencer Tunick, el fotógrafo estadounidense afamado por sus imágenes multitudinarias de desnudos. Ya cualquiera se “destapa” o lo “destapan” a la menor provocación como si esto fuera un reto de Tik Tok. 

 

Los nombres y apellidos de los aspirantes taquilleros ya se saben de memoria. El propio presidente López Obrador los “destapó” a principios de julio de 2021 en su rueda de prensa mañanera en Palacio Nacional. Lo dijo en el orden siguiente: la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum; el canciller, Marcelo Ebrard; el embajador mexicano ante la ONU, Juan Ramón de la Fuente; el embajador de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma; la secretaria de Economía, Tatiana Clouthier; y la secretaria de Energía, Rocío Nahle. En aquel corte de caja LA nota fue los no mencionados, como por ejemplo el senador de Morena, Ricardo Monreal, quien más adelante hizo su propio “striptease” para decirle al mundo que a él también se le antoja la grande.

 

Pero este certamen no es para ellos. Estos premios Oscar son para los que no les alcanza ni para ser considerados como aspirantes y se quedan al nivel de suspirantes a la Presidencia de la República. Repito: es para los desconocidos, para los inventados y para los ocurrentes, así que en breve pero emotiva ceremonia [que suenen tambores, por favor]…. 

 

Peor actriz de reparto: 

 

And The Oscar Goes To… Carmen Patricia Armendáriz Guerra, mejor conocida por su personaje de Paty Armendáriz. Y antes que todo me voy a permitir citar a mi maestro Carlos Monsiváis, “O ya no entiendo lo que está pasando, o ya pasó lo que estaba entendiendo”. Y es que la diputada federal de Morena ya venía de una serie desencadenada de pésimas escenas, por lo menos en su cuenta de Twitter, desde donde solicitaba pruebas sobre el desabasto de medicinas en hospitales. Y cómo olvidar aquél papelón que estelarizó cuando sugirió a los periodistas dar a conocer sus ingresos de manera pública, error por el que reculó e incluso tuvo que pedir perdón. 

 

¿Qué víbora le picó a Carmen Patricia? ¿Qué libro de autoayuda la motivó para emitir semejante mensaje? Textualmente escribió el 20 de marzo en su cuenta @PatyArmendariz: “Creo que los empresarios de la 4T haríamos un excelente papel para tratar de llenar los zapatos de nuestro presidente @lopezobrador_ así que anuncio yo también mis aspiraciones presidenciales. ¡Arriba las mujeres!”.

 

¿Así de plano? ¿Mujer de la 4T contra mujer de la 4T? ¿Qué busca Armendáriz? En aritmética eso no se llama sumar, ¿pretende pulverizar las simpatías hacia Claudia Sheinbaum, a quien AMLO ha hecho creer como su favorita? Carmen Patricia anda un tanto sobrada. Una cosa son sus cartas credenciales en la academia, sus estudios en el extranjero, sus horas vuelvo cuando trabajó para los gobiernos del PRI y del PAN, pero otra MUY distinta es la experiencia que se requiere para dirigir todo un país. México no es un Reality Show. El colmillo de Tiburona (de Shark Tank México) no es tan grande como el de los Dinosaurios (del PRI, ahora travestidos de Morena). Ya siéntese con su ego, cñora. 

 

Peor película de animación:

 

And The Winner Is… Antonio Pérez Garibay. Yo sé que al terminar de leer este nombre la primera pregunta que se genera en la cabeza es ¿y quién es este don? Voy a recurrir a la carta de presentación a la que acude el propio Antonio: “soy el papá de Checo Pérez”. Y ya. Hasta ahí. No hay más. En mi podcast ‘Dinastías del Poder’, -que se puede escuchar a través de la aplicación Podimo- ya dejamos claro que no hay herencia más redituable que un buen apellido. Pero aquí es a la inversa. El piloto de automovilismo Sergio Michel Pérez Mendoza es el que le ha tatuado prestigio al apellido y su papá Antonio es el que también está capitalizando su parte proporcional del ADN. Háganse de cuenta que estamos frente al documental de Britney Spears en Netflix, pero sin pleito entre papá e hijo. Por ahora.   

Sabíamos del sentido del humor de Antonio Pérez, pero ¿te cae que para decir que puede llegar a suceder a AMLO? ¡No macayú! –o como se escriba esta expresión Millennial–. Al tío Toño, como le dicen otros políticos más jóvenes, no le ha alcanzado el capital político ni económico en toooooodas las postulaciones que ha tenido previas a esta que ahora goza como diputado federal por Morena, a donde hay que destacar que llegó por la vía plurinominal. “Estamos trabajando en este gran proyecto. El día de hoy en Acapulco he recibido una gran señal, un gran mensaje. Voy a trabajar todo el país, quiero ser presidente de México este 2024; lo intentaré y vamos ir con todo”, dijo Pérez Garibay el 20 de marzo, luego de una asamblea informativa sobre la reforma eléctrica en Acapulco, Guerrero. ¿A poco no es una caricatura? Por eso y más se merece su Oscar a la peor película de animación.

 

 

¿Qué ganan los que levantan la mano sin ninguna posibilidad real de ganar lo que pretenden? ¿Qué se pierde en el juego del poder? ¿Hasta dónde pueden llegar los suspirantes? 

 

(Próxima semana la segunda parte)



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