Hay días de suerte para todos. Mientras algunos guapos compran en línea aretes de Cartier por 237 pesos, en lugar de 237 000, debido a un error de la página oficial de la firma de lujo; existimos otros guapos que hallamos, en el lugar menos esperado, una joya que nos faltaba en el rompecabezas de las genealogías políticas.
Y es que resulta que hace unos días tuve una sesión extraordinaria con las integrantes de mi CISEN (Comadres que Investigan Sobre la Élite Nacional) quienes, a su vez, invitaron al conciliábulo a nuevas integrantes súper tú las traes –últimamente las señoras ricas andan muy aburridas de su mismo círculo y quieren conocer gente diferente–.
De entre esas señoras del club de la perlita, con su copa de vino espumoso de Balero en la mano –¿Ya les conté el chisme que ese vino es de la expriista Claudia Ruiz Massieu Salinas en sociedad con Valentina Ortiz Monasterio?– bueno, de entre esas señoras había una, la de la cabecera de la mesa rectangular que, con su copa de vino en la mano, de pronto lanzó el diamante al aire, a propósito de las elecciones presidenciales en México.
— Yo no sé cómo Chucho se fue con Claudia después de Martha –dijo la más culta e informada de las presentes..
—¿Qué Martha? –pregunté como cualquiera que requiere de los apellidos para ubicar los linajes de nuestro país.
—Martha, la descendiente de Porfirio Díaz. Martha estuvo casada con Chucho (Jesús María Tarriba Unger) antes de que él se casara con Claudia Sheinbaum –precisó la señora culta casada con uno de estos hombres divertidos que han estudiado cosas raras en universidades en el extranjero.
Dicho lo anterior el espíritu de Truman Capote se apoderó de mí –no en la parte donde dice “soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio” sino en la parte donde especifica que es capaz de recordar de memoria más del 70% de lo que le dice su entrevistado–.
Y es que ni modo de presidir el CISEN y que yo saliera con el chafísima “No, me digas… no lo sabía”; mucho menos iba a sacar el celular para comenzar a anotar como si fuera estudiante de periodismo de la Carlos Septién. Así que hice como si no me importara un carajo, me llevé a la boca mi caballito de tequila Casa Dragones e incentivé el silencio, para que fuera llenado por quienes no lo soportan.
La señora culta tomó la palabra y nos contó que luego de que Claudia Sheinbaum terminó su noviazgo con Jesús María Tarriba, en aquella primera temporada de los años 80 del siglo pasado, cuando ambos fueron estudiantes de licenciatura en Física en la UNAM, ella se hizo novia y luego esposa de Carlos Ímaz Gispert. Sobre su descendencia ya hemos hablado en este espacio de Política para guapos.
Pero de lo que nadie ha hablado hasta ahora es de que luego de su ruptura con Sheinbaum Jesús María comenzó un romance con la joven Martha Tello Díaz que, en aquel entonces, estudiaba la carrera en Antropología Social en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH).
Luego de su matrimonio, Jesús y Martha le dieron la bienvenida a su hija, a la que registraron como Fernanda Tarriba Tello y quien se sumó al árbol genealógico del expresidente Porfirio Díaz Mori, debido a que su mamá es tataranieta de uno de los personajes más relevantes, para bien y para mal, de la historia de México.
La señora culta que monopolizó la atención del serpentario de #MiCISEN, tan experta en aristocracia como en llevarse a la boca el pan tomate con aceite de oliva, nos detalló que Martha es hija de Carlos Tello Macías, quien fue diplomático, secretario de programación y presupuesto, así como director del Banco de México. Estos dos últimos cargos en el sexenio de José López-Portillo.
Por su parte, la madre de Martha es Catalina Díaz Casasús, bisnieta de Porfirio Díaz. Catalina también es mamá de Javier Tello Díaz, analista político que ha participado en Televisa, y Carlos Tello Díaz, prestigiado historiador y biógrafo de su tatarabuelo Porfirio Díaz.
Cerca. Muy cerca de la tienda de Cartier en Polanco, las invitadas que trajo #MiCISEN me regalaron mi propia joya que, sinceramente, no deja de asombrarme: el actual esposo de Claudia Sheinbaum Pardo es el exesposo de la tataranieta de Porfirio Díaz.
En lenguaje para guapos: la posible próxima primera presidenta en la historia de México es ya la madrastra de una heredera de Porfirio Díaz. No cabe duda que, también sin orden ni progreso, todos los caminos regresan al poder.
*@Betotavira






