Nueva York es el destino anhelado por millones de viajeros. Con un sinfín de cosas por hacer, espectáculos y ambiente cosmopolita, es una ciudad muy atractiva. Sin embargo, es reconocida por ser costosa, pero hay una temporada en que puedes visitarla sin sacrificar tanto el bolsillo: enero y febrero.
Durante enero y febrero, viajar a Nueva York puede ser considerablemente más barato. Además, hay otras ventajas que van mucho más allá de los precios reducidos. Menos gente en atractivos y mayor facilidad para conseguir mesa en los establecimientos de comida.
Uno de los factores que nos invitaron a viajar a Nueva York en febrero fue el precio de los vuelos y el hotel. Después de la temporada alta en que gran cantidad de personas viajan a este destino por las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, las aerolíneas y alojamientos suelen reducir sus precios.
Enero y febrero son meses en los que viaja menos gente y la demanda es significativamente menor, lo que genera una baja en las tarifas aéreas y hoteleras. Por lo tanto, es común encontrar ofertas en hospedaje y boletos de avión a Nueva York para esos meses. Nosotros reservamos el hotel desde el inicio del otoño pasado y luego, aprovechamos el llamado Buen Fin, que tuvo lugar en noviembre, para adquirir los vuelos. Pagamos $6,700.00 MX por persona con Viva en su tarifa Zero, vuelo redondo Ciudad de México a Nueva York. Luego, agregamos el pago por equipaje. El que planeamos muy bien para no gastar de más.
La clave, como verás, radica en viajar en temporada baja y reservar hospedaje y vuelos con bastante anticipación. Esto permite ahorrar una suma considerable que podrás destinar a disfrutar de las experiencias que ofrece la Gran Manzana.
Pero también en los atractivos hay formas de ahorrar. Durante los primeros meses del año algunos lugares tienen entradas con descuentos o incluso acceso gratuito en ciertas horas del día. Igualmente hay sitios que podrás visitar sin pagar, como es el caso de la Estación Central, el puente de Brooklyn, Central Park y muchos más.
Para aquellas actividades que requieren de la compra de un boleto, puedes optar por el famoso New York CityPASS que también tiene una versión llamada C3, para aquellos que estarán en la ciudad por pocos días o que sólo quieren visitar tres de los atractivos qué ofrece.
El New York CityPASS es un pase turístico que permite ahorrar en las entradas a algunas de las atracciones más emblemáticas de la ciudad. Con este pase puedes visitar 6 atracciones entre las que están el Museo Americano de Historia Natural, el Observatorio Top of the Rock, el Empire State Building, y la Estatua de la Libertad, entre otras.
Si consideras que no quieres ir a las 6 atracciones del New York CityPASS, puedes optar por su versión C3 by New York CityPASS. Con esta opción elegirás tres atracciones de una amplia lista de experiencias, entre las que están: el Museo Americano de Historia Natural, el Observatorio Top of the Rock, el Empire State Building, la Estatua de la Libertad, el Museo de Arte Moderno (MoMA), el Museo Guggenheim y más.
Cualquiera de los dos, los puedes comprar en línea antes de viajar y lo recibirás en tu email. Así también ahorras en los tiempos de espera, pues el New York CityPASS da acceso directo, evitando largas filas para comprar boletos en cada sitio. Además, varias atracciones ofrecen acceso prioritario a los portadores de este pase. El CityPASS es válido por 9 días consecutivos a partir del primer uso.
Y finalmente, toca recordarte que un viaje a Nueva York no está completo hasta asistir a un show de Broadway. Y en ese caso también hay un beneficio, pues durante febrero se celebra la popular promoción del 2×1 en boletos de Broadway, lo que significa que puedes asistir a los grandes espectáculos de la ciudad por la mitad de precio. Las fechas exactas cambian cada año, pero se dan a conocer con suficiente anticipación.
Con el 2×1 en Broadway ahorrarás en boletos para espectáculos como The Lion King, Wicked, Chicago, The Great Gatsby, Cavaret y Hamilton, entre muchos más. En esta ocasión nosotras vimos SIX. Un musical que teníamos ganas de ver desde hace mucho tiempo y por fin se nos hizo realidad. Una gran historia, divertida y con música contagiosa que recomiendo ampliamente.
Para gastar menos en el transporte, te sugiero adquirir la MetroCard por una semana. Cuesta $34 USD más $1 USD por el costo de la tarjeta. Con ella tendrás viajes ilimitados en metro y autobús, durante 7 días. Si no quieres comprar la tarjeta, puedes pagar tus traslados con tarjeta de crédito o débito con la opción touch. Una vez que el cobro llega a $34 USD (12 viajes) el resto de los viajes en esa semana, serán gratis. Pero OJO, debes pagar todos tus viajes con la misma tarjeta. Y debes usar una tarjeta por persona. Eso me parece complicado, porque si dejo la tarjeta en el hotel o me confundo al pagar, ya no funcionó el asunto de los viajes gratis, por ello siempre prefiero comprar la MetroCard.
Otro de los grandes beneficios de viajar a Nueva York en invierno es la ausencia de multitudes. Durante los meses de verano o las vacaciones de fin de año, la ciudad está repleta de turistas. Por lo tanto, todo está abarrotado, las colas son interminables y el tiempo de espera en los restaurantes es excesivo. En cambio, en enero y febrero todo es más tranquilo. Puedes explorar la ciudad de manera más relajada y sin la presión de las multitudes.
Y llegamos al tema que inquieta a muchos: el clima. Es cierto que en enero y febrero hace frío y las temperaturas son muy bajas, pero no dejes que eso te desanime; con la ropa adecuada, el invierno puede ser muy soportable y hasta encantador. De hecho, muchos viajeros prefieren visitar Nueva York en invierno debido a la atmósfera única que se respira en esos meses. Con un poco de suerte hasta te toca ver nevar. Un buen abrigo, botas, guantes, bufanda y gorro, son el complemento ideal para disfrutar de New York City al máximo.
Desde sus emblemáticos rascacielos hasta sus icónicos parques, museos y barrios, “la ciudad que nunca duerme” siempre está llena de cosas qué hacer. Y viajar en enero y febrero es, sin duda, una de las mejores decisiones para aquellos que buscan disfrutar de la ciudad sin gastar una fortuna.






