Le salió el tiro por la culata. Hasta apodo nuevo le surgió esta semana a la diputada de Morena que, como si no hubiera temas más importantes y relevantes para legislar, tuvo la “brillante idea” de revivir una Ley de 1917, que está en desuso, y proponer endurecer las sanciones para quienes osen injuriar al Presidente de la República. 

Me refiero a la legisladora Bennelly Jocabeth Hernández Ruedas (@BennellyHernan2), a quien en los laberínticos pasillos de San Lázaro ya le dicen “La levanta muertos”, según me informan las integrantes de #MiCISEN (Comadres que Investigan Sobre la Élite Nacional). Y es que la neta sí se la bañó esta damita que, por sus ocurrencias retrógradas, yo creí que en lugar de credencial del INE presentaba su prueba de Carbono-14. Luego ya me enteré que ronda los 34 años de edad, que es oriunda de Zacatecas y que es cercana al senador Ricardo Monreal. 

Sin embargo, apenas dio luz verde la Comisión de Gobernación y Población de la Cámara de Diputados para la reforma al artículo 33 de la Ley sobre Delitos de Imprenta, Monreal Ávila con la velocidad de Domino’s Pizza colgó en su cuenta oficial de Twitter: “El dictamen aprobado en comisiones de la Cámara de Diputados respecto a injurias y otros es un error estratégico y político, además de un exceso. Conversando con senadoras y senadores de MORENA, coincidimos en que no debe transitar, aunque hay libertad”.

Mas tardó en presentar su propuesta de reforma doña Bennelly Jocabeth que en lo que salió el propio presidente Andrés Manuel López Obrador a pararla en seco. En La Mañanera del 15 de febrero dijo que de aprobarse esta reforma, la vetará. El mandatario federal se pronunció a favor de la libertad de expresión: “me sorprendió ayer, que autorizan en la Cámara (de Diputados) que el que insulta al presidente le van a aumentar el castigo, van a tener que pagar dos, tres veces más. Yo no sé quién hizo eso, no lo necesito, lo voy a vetar”.

¿Qué estaba pensando la diputada morenista cuando la propuso? ¿Quién “se la turnó”? Y si fue verdaderamente una iniciativa de ella ¿Quién la asesoró? Y luego, lo más importante: ¿Quién se la palomeó? Por los cuatro lados esta reforma atenta contra el derecho a la libertad de expresión. Un terreno ganado en un país que se ha convertido en el más mortífero del mundo para ejercer el periodismo. Tan sólo en 2022, 17 comunicadores perdieron la vida. El de la Cuarta Trasformación, es el sexenio con más periodistas asesinados.

A la diputada de Morena se le hizo fácil la resucitación de las injurias al Presidente en un país ya de por sí lacerado por la polarización de la sociedad. Una división, por cierto, incentivada por el propio presidente López Obrador. A la diputada de Morena se le hizo poquito que la multa por injuriar al Presidente fuera de hasta 1,000 pesos y propuso incrementarla hasta poco más de 4,000 pesos. Claro, como Bennelly Jocabeth ha cargado maletas con un millón de pesos en efectivo, cualquier cifra que no sea de seis dígitos se le hace irrisoria. ¿A poco cree la diputada de Morena que ya olvidamos su espinoso pasado?

Para los guapos que van llegando a estos nombres y apellidos, les recuerdo que en julio de 2015 Bennelly Jocabeth Hernández Ruedas, junto con otras tres mujeres, fue detenida en el aeropuerto de Tapachula, Chiapas, con una maleta llena de un millón de pesos en efectivo. Tras la detención Monreal confirmó que era su colaboradora. Y efectivamente, era la titular de la Dirección de Desarrollo Social de la entonces delegación Cuauhtémoc, dirigida en ese momento por Ricardo Monreal.

¿Pero qué necesidad? –como diría nuestro querido y extrañado Juan Gabriel. ¿Para qué ponerse en el centro del huracán teniendo sus propios “muertos bajo la alfombra”? ¿Qué gana salpicando de lodo con el escándalo a sus padrinos políticos? ¿Por qué le da otro dolor de cabeza al Presidente si ya tiene bastante con su primogénito José Ramón y su nuera?

Ya sabemos. Este gobierno tiene la piel más delgada que una cebollita cambray. Los representantes de la cuatroté no pueden con un comentario contrario al suyo; los feligreses del presidente López Obrador no toleran un buen argumento que eclipse sus ocurrencias; los llamados “chairos” y sus representantes políticos no saben cómo sobrevivir a la crítica, tan necesaria para dimensionar que todo México no es territorio Morena. Quizás por eso se le hizo “buena idea” a Bennelly Jocabeth castigar, de manera actualizada, las injurias al Presidente. Mi más sentido pésame, le salió el tiro por la culata.

CHISMITO NECESARIO

#MiCISEN me filtró que ya está todo listo para la inauguración del museo de Cantinflas, el cual anunció el año pasado la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum. Lo que no se dijo en aquella ocasión y ahora les revelo –pero por favor no le vayan a avisar a la alcaldesa Sandra Cuevas– es que el recinto, que exhibirá alrededor de 1,000 objetos propiedad del actor Mario Moreno Reyes, se localiza en la colonia Roma de la alcaldía Cuauhtémoc. El corte del listón por parte de Sheinbaum será en los próximos meses. Yo supongo que puede ser el 30 de abril, a propósito del 30 aniversario luctuoso de la gran estrella de la comedia, aunque también se lo podrían llevar al 12 de agosto, a propósito del natalicio del icono de la Época de Oro del cine mexicano.  

Esto es todo por ahora. Nos encontramos la siguiente semana, mientras tanto: Hasta la vista, Beibis.

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