Viticultores franceses protagonizaron una inusual protesta, llevando a cabo actos de saqueo en camiones españoles en un intento por poner de relieve su descontento con las importaciones de productos vinícolas.
Alrededor de 500 viticultores y manifestantes se unieron para bloquear el paso de Le Perthus, en un esfuerzo por llamar la atención sobre sus preocupaciones. Esta acción sorprendente incluyó la inspección y el saqueo de camiones que entraban desde España, lo que llevó al derrame de cargamentos, incluyendo tomates y vino español en las carreteras.
Pero, ¿cuál es la razón detrás de esta hostilidad hacia el vino español por parte de los viticultores franceses?
Los viticultores galos argumentan que España se ha convertido en uno de los principales adversarios de su sector.
Fréderic Rouanet, presidente del Sindicato de Viticultores del departamento del Aude, acusa a las importaciones españolas de ser responsables de la disminución de producción en el sur de Francia, al ofrecer precios considerablemente más bajos que los productos locales.
Sus críticas se centran en especial en el vino a granel que llega de España, la mayor parte del cual se embotella en suelo francés para su posterior comercialización.
España, de hecho, ha consolidado su posición como un importante exportador de vino a Francia.
Según el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV), Francia adquiere casi un tercio de todo el vino a granel exportado por España, tanto en términos de cantidad como de valor.
Durante el periodo de julio de 2022 a julio de 2023, Francia compró más de 368 millones de litros de vino a granel español, gastando casi 154 millones de euros en el proceso.
El precio promedio por litro fue de 42 centavos, un 6 % más que en el año anterior. Además, en los primeros siete meses de este año, Francia ya adquirió cerca de 218 millones de litros, con un valor de más de 93 millones de euros. Es evidente que el vino a granel español ha ganado un gran terreno en el mercado francés.
La respuesta española a esta situación ha sido rápida. Fuentes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) expresaron su condena ante estos actos, que consideran un atentado contra la libre circulación de mercancías en el seno de la Unión Europea y que afectan los intereses de todos los involucrados.
El gobierno español también contactó con las autoridades francesas en un esfuerzo por restaurar la normalidad y prevenir futuros incidentes de esta naturaleza.
Este enfrentamiento entre viticultores franceses y la industria vinícola española refleja las complejas dinámicas que se desarrollan en el mercado europeo.






