El Papa Francisco aprobó el decreto que reconoce el milagro atribuido a la beata Carmen Elena Rendiles Martínez, lo que la convertirá en la segunda santa venezolana. Este anuncio, hecho público por el Vaticano, llega poco después de la canonización del médico José Gregorio Hernández, el primer santo del país. Carmen Elena, nacida en Caracas el 11 de agosto de 1903 y fallecida en 1977, fundó la Congregación de las Siervas de Jesús, una comunidad religiosa dedicada al servicio del Santísimo Sacramento.
La beatificación de Carmen Elena tuvo lugar en 2018, tras la aprobación de un milagro ocurrido en 2003, que consistió en la curación de una médica venezolana. El segundo milagro, que le abrirá las puertas de la santidad, se refiere a la recuperación milagrosa de una mujer diagnosticada con hidrocefalia triventricular idiopática en 2015, lo que fue atribuido a la intercesión de la beata.
Venezuela celebró con gran entusiasmo esta noticia, y se espera que la fecha de la canonización sea proclamada como un Día de Júbilo Nacional, según lo anunciado por la Asamblea Nacional. Aunque aún no se ha fijado el día, se especula que ambos santos venezolanos, Carmen Elena y José Gregorio Hernández, podrían ser canonizados el mismo día.
La vida de Carmen Elena Rendiles estuvo marcada por su devoción a los más necesitados. Nacida en una familia católica, desde joven mostró un fuerte deseo de servir a los demás, especialmente a los pobres, enfermos y sacerdotes. A pesar de haber nacido sin su brazo izquierdo, su vocación religiosa nunca se vio afectada, y fundó su propia congregación en 1965, separándose de la rama francesa para preservar el carisma original de su misión.
El milagro aprobado por el Vaticano relata cómo una mujer, tras tocar un cuadro de Madre Carmen, experimentó una rápida recuperación, lo que le permitió caminar nuevamente y recuperar su salud de manera completa. Este milagro consolidó su camino hacia la canonización, convirtiéndola en un símbolo de fe y esperanza para todos los venezolanos.






