El Campo Marte de la Ciudad de México fue testigo de una celebración increíble esta semana, con la quinta edición de Nación de Vinos Banorte, un evento enogastronómico que ha superado todas las expectativas y se ha consolidado como uno de los más relevantes del país en el ámbito vitivinícola.
81 bodegas mexicanas presentaron sus mejores vinos ante la mirada de más de 4 mil asistentes, en un ambiente de camaradería y pasión por el vino.

El festival Nación de Vinos, celebrado en el histórico Campo Marte, se consolida como el referente de la industria vitivinícola nacional. Esta edición, cargada de entusiasmo y orgullo, reunió a productores de diversas regiones del país, cada uno mostrando sus creaciones, en un ambiente festivo y vibrante, que garantizaba una experiencia única para los amantes del vino y los curiosos por descubrir nuevas joyas enológicas.
Es casi imposible mencionar a todos los participantes pero empiezan desde las empresas más antiguas y con más tradición, empezando por Domecq que tiene como enólogo a Alberto Verdeja, con creaciones increibles como su Selección de Vasijas.
Y después los más grandes de la industria como Monte Xanic, LA Cetto, Norte 32, Don Leo, Henri Lurton, Freixenet con Lluis Raventos, El Cielo con Rivera, Vinaltura con Hugo D’Acosta, Bodegas Ícaro de José Luis Durand, Cavas del Mogor. Y mención especial para los enólogos que apuestan a sus proyectos personales y que son referentes en el vino mexicano, como Víctor Torres Alegre, Erick Plata, Cruz Macías, José Trillo y un muy largo Etc.

Los asistentes tuvieron la oportunidad de explorar una amplia variedad de vinos, desde los clásicos hasta los más innovadores, mientras interactuaban con los apasionados productores y enólogos, quienes compartieron sus conocimientos y experiencias. Además de las degustaciones, el evento ofreció catas guiadas, conferencias magistrales y actividades lúdicas, enriqueciendo la experiencia de los participantes y promoviendo el intercambio de ideas y saberes en torno al vino.
Los restaurantes Alcalde, Molino El Pujol, Panadería Rosetta, Contramar, Sud 777, La Docena y El Tigre Silencioso fueron los encargados de maridar de forma exquisita cada momento con propuestas gastronómicas que complementaron a la perfección las presentaciones de los productores mexicanos de vino.
La quinta edición de Nación de Vinos no solo fue un éxito en términos de asistencia y participación, sino que también consolidó su posición como uno de los eventos más destacados del calendario vitivinícola nacional. Su capacidad para reunir a los mejores productores del país en un entorno festivo y educativo es un reflejo del crecimiento y la relevancia de la industria del vino en México.

En palabras de Alonso Obregón, director general de Paladar, la empresa organizadora del evento, este año se enfatizó en una convocatoria más incluyente, buscando representar de manera más amplia todo el territorio mexicano. En alianza con el Consejo Mexicano Vitivinícola, se logró llegar a una mayor cantidad de proyectos que merecen ser visibles dentro de la industria, fortaleciendo así el tejido vitivinícola del país.
Actualmente, la producción de vino en México satisface el 30% de la demanda, y según datos de la Organización Internacional de la Viña y el Vino, la industria vitivinícola nacional sigue en crecimiento, con un consumo promedio per cápita de 1.2 litros y una superficie de producción de 36 mil hectáreas.
En resumen, Nación de Vinos en su quinta edición fue una celebración de la pasión, la excelencia y la diversidad del vino mexicano. Un evento que deleitó los sentidos y enriqueció el conocimiento, fortaleciendo los lazos dentro de la comunidad vinícola y dejando una marca indeleble en la historia de la enogastronomía mexicana.






