Europa del Este es una región rica en historia, cultura y belleza natural; pero además, es la parte más barata del Viejo Continente. Países como Polonia, República Checa, Eslovaquia y Hungría ofrecen una mezcla fascinante de tradiciones antiguas, pueblos con toque medieval, castillos y paisajes impresionantes.
Es común sentirse atraído por ciudades tan populares como París, Londres, Amsterdam y Madrid. Qué son las más comunes en los recorridos por Europa. Pero gracias a su fama y el poder económico del país donde se encuentran, son las más caras del continente. Incluso París y Londres están entre las más caras del mundo.
Pero si no quieres perderte el sueño de viajar a Europa y tu presupuesto no es tan abundante, visita el lado Este, donde encontrarás ciudades igualmente bellas, con servicios y atractivos más baratos que en las capitales de España, Francia, Inglaterra y otras más.
El costo de vida en Polonia, República Checa, Eslovaquia y Hungría es considerablemente más bajo que en países ubicados más al norte. Esto también beneficia a los visitantes, pues significa que los precios de alojamientos, comidas y actividades son más accesibles. En ciudades como Varsovia o Praga, puedes encontrar buenos hoteles a precios mucho más razonables que en París o Londres.
Por otra parte, la gastronomía en Europa del Este es deliciosa y económica. Encontrarás comidas completas en restaurantes locales por menos de 15 euros. Toma en cuenta que los platos tradicionales suelen ser abundantes.
Asimismo, el transporte público en lugares como Budapest y Praga es eficiente y barato. Por ejemplo, un trayecto en autobús en Londres cuesta $2.20 Libras Esterlinas ($58 pesos mexicanos), mientras que en Budapest cuesta $ 350 Florines ($18 pesos mexicanos).
Además, las conexiones entre ciudades en tren o autobús son formidablemente más económicas que en otras partes de Europa, donde los precios pueden ser prohibitivos.
Y si hablamos de atracciones, te puedo contar que muchos lugares son gratuitos o tienen un costo de entrada bajo. Desde parques, museos y espacios naturales hasta festivales culturales, hay muchas actividades que puedes visitar sin gastar mucho dinero. También hay descuentos para jóvenes, estudiantes y adultos mayores. Mientras que los niños regularmente entran gratis.
Pero hagamos un recuento rápido sobre las ciudades que puedes visitar en Europa del Este. Comenzando por Polonia, donde está la bella Varsovia. Ahí debes conocer el Castillo Real, que ha sido testigo de la historia del país y alberga una impresionante colección de arte y mobiliario. Por supuesto que debes hacer un recorrido por el Casco Antiguo, que fue reconstruido después de la Segunda Guerra Mundial. Se trata de un barrio que es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y destaca por sus coloridas casas y la hermosa Plaza del Mercado. Y obviamente hay qué visitar el Museo de la Historia de los Judíos Polacos. No olvides probar los tradicionales pierogi, que son algo similar a las empanadillas.
En República Checa, está una de mis ciudades favoritas en el mundo, Praga, donde puedes ir al Castillo de Praga. Es uno de los castillos antiguos más grandes del mundo. Está en un complejo, donde también se encuentra la Catedral de San Vito. Y por supuesto que debes ir al Puente de Carlos. Un símbolo de Praga qué seguramente has visto en muchas películas, ya que la ciudad es usada como escenario de innumerables producciones cinematográficas. También te recomiendo ir a la Plaza de la Ciudad Vieja, donde está el famoso Reloj Astronómico. No pierdas la oportunidad de probar la cerveza checa, que es muy barata. Su precio es mucho más bajo que el de una soda (refresco).
En Eslovaquia, está la hermosa Bratislava. Una ciudad que pocos mencionan, pero tiene un gran carisma. El Castillo de Bratislava está en una colina con vistas al Danubio. El Casco Antiguo de la ciudad se presta para pasear tranquilamente hasta llegar a la Plaza Principal y la Puerta de San Miguel. La Catedral de San Martín es de estilo gótico y es un símbolo importante de la entidad. En Bratislava debes probar el bryndzové halušky, un plato nacional de gnocchis de papa cubiertos con queso de oveja y tocino.
Finalmente, Hungría con su capital, Budapest. Una de las ciudades más bellas de Europa. Su principal atractivo es el Parlamento de Budapest. Un impresionante edificio a orillas del Danubio. También son famosos los sitios de aguas termales de Széchenyi. Un lugar perfecto para relajarse, que está en una zona donde hay mucho por visitar. También pasea por el Bastión de los Pescadores, que ofrece algunas de las mejores vistas de Budapest. Si hablamos sobre comida, no te pierdas una visita al Mercado Central, donde puedes encontrar productos locales y el famoso platillo nacional llamado goulash.
Toma en cuenta que cada uno de los países mencionados tienen su propio idioma, pero podrás comunicarte con facilidad en inglés o francés, ya que es menos frecuente encontrar personas que hablen español.
Asimismo, considera que caminarás mucho, debido a que son ciudades que tienen centros históricos compactos que también son ideales para explorar en bicicleta. Para visitar los pueblos cercanos, viaja en tren. El sistema de trenes en Europa del Este es generalmente eficiente y sus rutas pasan por paisajes encantadores, así que disfruta también del trayecto.
Como verás, viajar por Europa del Este es una experiencia donde encontrarás impresionantes ciudades, con servicios a precios más asequibles en comparación con gran parte del continente. ¡Prepara tus maletas y embárcate en un emocionante viaje!






