El vino es como la vida, imperfecta pero hay que beberla

Dentro de lo imperfecto hay quienes vemos la perfección, así es como tuve la fortuna de poder encontrarme con el selecto nicho de los vinos premium y decidirme a emprender mis sueños. En el que, un buen día, un amigo me confiara la venta de la primer caja de vinos españoles, Vega Sicilia Unico, con las etiquetas deterioradas por la humedad, dañadas por el tiempo y empolvadas como un mueble más en esa casa deshabitada. Así me pude dar cuenta que hay quienes aprecian el contenido y no el envase, fue así de que de a poco en poco, fui haciéndome de una pequeña colección de vinos que después se convertiría en un proyecto de vida. Hoy te puedo contar que mi mayor cualidad como persona es poder inspirar confianza en la gente y gracias a que éstas han creído en mí, es que hoy me lees aquí.

En estos días he estado inmerso en diferentes círculos entre camaradas, clientes y conocidos en donde en algunos podía percibir esa ansiedad como la que me había aquejado tiempo atrás, por estar persiguiendo el dinero y dejar de hacer las cosas con pasión día con día. La mayoría de los que nos dedicamos de lleno al mundo de el vino, es no es por formación sino casualidad y solo unos cuantos con ganas de transmitir el entusiasmo por lo que hacen.

Muchos nos perdemos en el camino de nuestra misión de nuestra existencia, en la que yo creo a pie juntillas, que venimos a este mundo a ser felices. Pero, actualmente en la sociedad es mejor aparentar, que sentir, obstaculizar en vez de ayudar, odiar en vez de amar, sin saber que nos estamos perdiendo de esta valiosa oportunidad llamada vida. Donde se cree que la gente vale mas por lo que tiene en su cava que lo que lleva en su corazón. Hay que hacer cosas que nos hagan felices y hacer las cosas por gusto mas que por obligación y si no estas satisfecho con lo que haces o en la situación en la que te encuentras, trata de poco en poco cambiar esa posición.

Es fácil caer en la trampa de creer que la riqueza material es el único camino hacia la felicidad y el éxito. Sin embargo, me gustaría considerar una perspectiva diferente desde el crecimiento personal, en la construcción de relaciones significativas, solidas y perseguir nuestras pasiones y propósitos con determinación.

La vida es un viaje, y en este viaje, la verdadera riqueza no se mide por cuantos grandes vinos has bebido, sino en experiencias significativas, en amistades solidas y en el impacto positivo que tenemos en el mundo que nos rodea. En crecer como individuos y desarrollar la habilidad con la que cada uno contamos con el pensamiento positivo de como poder ayudar a alguien más.

El tener la posibilidad de transmitir lo que he aprendido a través de estos artículos, durante estos 16 años de los que llevo inmerso en el mundo del vino me es muy gratificante. Ser parte de este joven proyecto que en estos días esta por cumplir sus dos primeros años, con periodismo abierto, donde se abren las puertas a talentos llenos de pasión y con visión fresca, te invito querido lector a seguir siendo parte y complice de esta gran aventura llamada “El INDEPENDIENTE”.

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