México es el nuevo polo de la elegancia y del buen hacer en América Latina y el mundo; así lo demostraron el nivel de convocatoria y de experiencias que el pasado 2 de noviembre se vivieron en el Mole Sartorial (tercera edición), el evento más importante del medio en la región.
En la galería No se vende se reunieron, convocados por La Buena Hechura, empresarios, maestros artesanos y sibaritas para disfrutar del Mole Sartorial en Verde, una fiesta con más de 10 horas de duración cuyo pretexto es disfrutar del platillo mexicano más representativo, el mole, cumpliendo con un código de vestimenta que apela a la elegancia en todo momento.

La razón de ser del platillo es que, con la intrincada hechura de este, se representa el estilo mexicano, “un estilo que se presenta en muchos sentidos barroco, recargado y lleno de una sobreexitación sensorial que despierta todos nuestros sentidos. Este caos aparente, en el que una infinidad de elementos se cruzan, logra una coherencia que, a pesar de su complejidad, resulta atractiva para la mirada.” Lo anterior en palabras de Aarón Jiménez, fundador del evento y de La Buena Hechura.
Toda la serie de vivencias que deleitaron a los invitados contó entre sus patrocinadores a Albertini, boutique multimarca internacional de lujo, especializada en camisería a la medida, la cual participó como parte de la producción del evento y en el diseño de experiencias encaminadas a enaltecer la elegancia y el arte de la región.

Los invitados fueron recibidos con un recorrido por la galería ubicada en una casona que fuera propiedad de Porfirio Díaz, en la cual, entre sus peculiaridades, se encuentra un mural del artista Alfonso X. Peña, que lleva por título “La historia de la comunicación y el transporte”, pieza que se consideraba perdida y que, por el momento, habita este espacio.
En torno al mole, que en esta ocasión estuvo a cargo de Juliana Martínez, (protagonista de la película Tzofo, presentada en la más reciente edición del Festival Internacional de Cine de Morelia), una de las más importantes marcas de lanificios a nivel mundial, Holland & Sherry, presentó lo mejor de su catálogo, mostrando con ello que sigue siendo la sastrería británica el referente absoluto de la elegancia.
La comida y toda la celebración estuvieron acompañadas por el whisky The Dalmore en sus versiones 12, 15, 18 y Cigar Malt Reserve, con su distinguido sabor, con todo su abolengo y exquisitez unidos a La Buena Hechura, marca con la que han colaborado desde hace tres años. The Dalmore dio un toque único al Mole Sartorial, en el cual, cada componente fue personificación de lo más refinado.






La música al inicio de la celebración estuvo a cargo del dj de vinilos Nick Castro, posteriormente el multiinstrumentista Arik Adonai acompañó el momento de degustar el mole de este año, con cinco movimientos a violín.
El final de la comida estuvo enmarcado por el momento de fumar un puro de Don Luis Anaya, con el que se dio paso a la presentación de danza contemporánea diseñada especialmente para el evento, cuya narración estuvo centrada en la historia de México. Fue este un momento emotivo, lleno de fuerza y que dejó a los invitados listos para recibir más emociones y belleza.
La marca colombiana Argento & Bourbon, especializada en la elaboración de calzado a medida, tuvo una presentación que cerró con broche de oro al anunciar el sorteo de algunos premios.
La foto de grupo, seguida por una caminata por el Centro Histórico, acompañados por la voz de la soprano oaxaqueña Evelyn Rojas en vivo, llevó a los invitados hasta el segundo punto de la celebración: el Salón Tenampa.

En dicho punto, emblema de la cultura mexicana, los asistentes al Mole Sartorial fueron recibidos por mariachi, bebidas, comida y con todo listo para la premiación a los mejores atuendos, con obsequios de Holland & Sherry para reconocer la elegancia y creatividad de México y América Latina.
El camino recorrido por La Buena Hechura, tanto en tiempo, como en el nivel de las experiencias acumuladas (tal es el caso de su presencia en las últimas ediciones del Pitti Uomo y en otros eventos en el mundo que congregan la elegancia y el buen hacer), ha hecho que el Mole Sartorial sea el resumen de un año de sofisticación y estilo en este lado del mundo.






