Dos ensayos clínicos recientes han demostrado la seguridad del uso de terapias con células madre en pacientes con párkinson, una enfermedad neurodegenerativa caracterizada por la pérdida progresiva de neuronas que producen dopamina. Aunque los estudios fueron pequeños y enfocados principalmente en la seguridad, abren la puerta a futuros tratamientos más eficaces y con menos efectos secundarios que los actuales.
El primer ensayo, realizado en Japón, utilizó células madre pluripotentes inducidas para generar progenitores dopaminérgicos que fueron trasplantados en el cerebro de siete pacientes. Durante los dos años de seguimiento no se registraron efectos adversos graves, y las células lograron producir dopamina sin formar tumores.
En el segundo ensayo, llevado a cabo en EE.UU., se implantaron células dopaminérgicas derivadas de células madre embrionarias en doce pacientes. Tampoco se detectaron efectos adversos importantes tras 18 meses, y algunos participantes mostraron mejoras en la función motora, aunque los resultados fueron variables.
Ambos estudios confirman la seguridad de los trasplantes celulares en el tratamiento del párkinson, pero destacan la necesidad de más investigaciones para establecer su eficacia clínica y su aplicación generalizada.






