Política para guapos

Al nuevo galán no se le Presume, no se le Presenta y no se le Pasea. Esas 3P´s son la máxima entre las integrantes de #MiCISEN (Comadres que Investigan Sobre la Élite Nacional) quienes aprendieron esa sabiduría en el Stand Up de Mónica Escobedo. Y tienen razón: a los hombres ni todo el amor ni todo el reflector. Mínimo que crucen la frontera del primer año para después asomarles la cabeza y sacarlos a la luz, a través de fotografías con hartos filtros, en las redes sociales como el Insta o el Face. “Si no no cuaja”, “se ceba”, “te lo bajan las busconas”.
Algo de verdad debe de tener esta conclusión a la que han llegado las representantes de #MiCISEN para que la propia jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, haya esparcido la pólvora sobre su nuevo amor una vez que cruzó la frontera del primer año. Eso sí, lo hizo dosificando la información. Ya se sabe: soltar toda la sopa desde el inicio es de principiantes.
Recordemos que la doctora Sheinbaum le dio la primicia a Nacho Lozano, en julio de 2019, durante el programa de televisión “De pisa y corre” que conducía el periodista en Imagen Televisión. “¿Qué es lo más loco que has hecho por amor?” –preguntó el entrevistador– «Yo me separé hace tres años, y tengo un novio, y mi novio es mi novio de la Facultad, y nos encontramos por Facebook. En la Facultad fuimos novios, tronamos y 32 años después nos reencontramos, y estoy contenta”, –reveló Sheinbaum entre risas y sonrisas que no se le conocían de manera genuina. Luego del secreto de confesión se le veía hasta chapeadona, no sabemos si por el reflejo de su blusa color palo de rosa o por el Jesús que traía en la boca.
Y es que así se llama el dueño del corazón de doña Claudia: Jesús María Tarriba Unger. Esto no lo dijo la morenista en ese primer episodio de su nueva historia de amor. Pero apenas pronunció “tengo novio” se gestó un tsunami informativo para conocer todo sobre el hombre que hacía sonreír a la mujer más poderosa de la CDMX. Los medios que cubren la fuente de política exprimieron LA NOTA hasta sus últimas gotas en sus ediciones impresas y digitales, los medios de la prensa del corazón hicieron lo propio, la radio, la televisión… pocos fueron los que no hablaron del novio de Claudia. La doctora, en cuanto supo los alcances nacionales que había tenido su exclusiva comprendió, en tanto mujer de ciencia y números, que los asuntos del corazón tienen mayor efecto multiplicador y recordación que los asuntos de la razón.

Pero esto no es nuevo. Estamos viviendo en la era de las emociones a la que, en estricto sentido, llegamos décadas atrás con las campañas publicitarias de productos como Coca Cola. Luego, la Mercadotecnia Política aprendió el potencial y lo ha aplicado en distintas estrategias, incluidas las historias de amor de los políticos. En unas ha habido un éxito permanente como el caso del exgobernador de Chiapas Manuel Velasco Coello y la otrora integrante del grupo RBD, la cantante Anahí Puente Portilla; en otras, ha concluido con el fracaso como el caso del expresidente Enrique Peña Nieto y la actriz Angélica Rivera. Pero ambas vertientes nunca han sido indiferentes para el espectador que jamás recordará las políticas públicas de un candidato como sí recordará con quién y cuándo se casó o se divorció.
“Chisme mata política pública”. Y eso no lo digo yo, lo dice la aritmética. Y es que hasta antes de la pandemia por la COVID-19, todavía en 2019, las revistas catalogadas como prensa del corazón o de periodismo rosa tenían un tiraje que eran la envidia de cualquier semanario de política. Por ejemplo ¡HOLA! en su edición de México, llegó a imprimir semanalmente 90,000 revistas, mientras que Quién alcanzó hasta los 120,000 ejemplares catorcenalmente por encima de Caras con 90,000 ejemplares impresos cada mes. Las tres publicaciones con un Pass Along –es decir, el número de personas que leen un mismo ejemplar–, de alrededor de 4 personas, frente a las 2 que tenía el semanario de política Proceso con apenas 80,000 revistas en todo el territorio nacional. Esto sin contar las plataformas digitales de cada revista de Soft News que, en el caso Quién.com, rondaba los 6 millones de usuarios únicos mensuales en 2020.
No sabemos si a Sheinbaum le presentaron los alcances de estas cifras antes de sacar del clóset a su Chucho, lo que sí sabemos es que a Claudia le quedó claro que tener un compañero sentimental, desde la posición que ella ocupa, es un tema de interés público que conecta con el electorado, sobre todo con el público femenino que representó la mayoría en la lista nominal del Instituto Nacional Electoral (INE) en las elecciones presidenciales de 2018.
Pero a la mina de oro hay que cuidarla para no agotar su capital antes de tiempo. Y así ha sucedido. Por lo menos hay dos eventos públicos en los que Claudia ha Presumido, ha Presentado y ha Paseado a su galán luego de la confirmación con Nacho Lozano: el primero fue en la Ceremonia de El Grito de Independencia de septiembre de 2021, donde Claudia se hizo acompañar de su novio en el balcón de Palacio Nacional, dándoles un manjar a las cámaras de televisión y a la lente de todos los fotógrafos que acudieron a la cobertura del evento. La suspirante a la Presidencia en 2024 había sido colocada junto con otros dos presidenciables, el entonces recién nombrado secretario de Gobernación Adán Augusto López, acompañado de su esposa Dea Isabel Estrada Rodríguez; y el secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard Casaubón, quien acudió con su esposa Rosalinda Bueso Afura, ¿Quién creen que fue la nota en esa estampa? ¡El novio de Claudia, Obveoooooo!
El segundo momento en el que Sheinbaum, de 59 años, ha dejado claro que no está sola fue en enero de 2022 cuando acudió junto con Jesús a aplicarse el refuerzo de la vacuna Astra Zéneca contra la Covid-19. Ambos fueron fotografiados en el Instituto Nacional de Medicina Genómica, sede de vacunación para los habitantes de la alcaldía Tlalpan, donde Claudia y Jesús viven juntos.
Estas dos entregas de la historia del corazón de una mujer, que para algunos está asociada con el hígado, le ha abierto las puertas del paraíso de “lo humano del personaje” y le ha dado color a una mujer que, según los expertos en imagen pública, se asociaba como “gris”.

Habrá que esperar a ver cuándo y cómo son los siguientes capítulos porque la insaciable vorágine de las páginas de papel couché anhela el momento en que suenen las campanas. ¿Será que en el mero año electoral habrá boda? Esperemos. Esta historia todavía no se acaba de escribir.
Twitter: @betotavira






