El Congreso de la Ciudad de México aprobó este martes una iniciativa histórica para regular las «corridas de toros sin sangre», con 61 votos a favor y uno en contra. La propuesta, respaldada por la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, busca modificar la tauromaquia para evitar el maltrato al animal y al torero. La medida fue recibida con protestas de asociaciones animalistas y grupos taurinos, que se manifestaron en el Congreso durante la discusión.
Decenas de activistas se reunieron frente al monumento a Juárez y marcharon hacia el Congreso, aunque la manifestación se retrasó debido a altercados y amenazas de violencia por parte de grupos taurinos. A pesar de las tensiones, la iniciativa fue aprobada, lo que fue celebrado como un «día histórico» por los defensores de los derechos de los animales, quienes vieron en esta regulación un avance significativo, aunque originalmente se pedía la prohibición total de las corridas de toros.
Sofía Morín, una de las promotoras de la iniciativa, destacó que esta fue la primera iniciativa ciudadana votada en el Congreso de la Ciudad de México y celebró que se diera un paso hacia la regulación de la tauromaquia. Aunque la propuesta inicial buscaba la abolición total, Morín consideró que la nueva medida es un gran avance para proteger a los animales, ya que prohíbe el uso de espadas y banderillas y reduce la duración de las faenas.
La nueva regulación, enviada por Clara Brugada, prohíbe el uso de espadas y banderillas, cubre los cuernos del toro para evitar heridas, y limita las faenas a 10 minutos, permitiendo solo el uso del capote y la muleta. Esta iniciativa, apoyada por más de 27,000 firmas, busca un equilibrio entre la tradición taurina y el respeto por los derechos de los animales.






