La chef española Elena Arzak, con tres estrellas Michelin, defiende que nunca ha visto diferencia entre la cocina de hombres y mujeres: «Es cuestión de sensibilidad y talento, no de género», afirma.
Elena Arzak, una de las chef más conocidas de España, nació en 1969 en San Sebastián (norte de España) y creció en el restaurante de sus padres, Arzak, en esa ciudad vasca, con un 90 % de mujeres en la plantilla entonces y un 70 % ahora.
«Crecí pensando que eso era normal hasta que me fui fuera y me di cuenta de que no», explica a EFE sobre una educación que vivió luego en las escuelas de hostelería, que tenían una amplia mayoría de hombres.
Eso «ahora ya está totalmente igualado» y cree que lo mismo ocurrirá con las personas que dirigen los grandes restaurantes de alta cocina.
«Es una cuestión social de tiempo porque todavía no ha dado tiempo a que la mujer pueda integrarse aún más, pero su presencia va a aumentar», prosigue.
Para ella, no existe distinción entre la cocina de hombres y mujeres, sino que simplemente hay estereotipos que llevan a que la gente piense que los platos de su padre Juan Mari, que «es muy sensible», piensen que son de ella o viceversa.
«A día de hoy he descubierto la diferencia, es una cuestión de sensibilidad y talento, no de género», argumenta.






