La feria de Turismo ITB, una de las mayores del sector a nivel global y que atrajo a 100,000 visitantes en 2024, arrancó en Berlín, con un número récord de expositores y con Albania como país invitado, en una edición en la que hizo gala una vez más de una fuerte presencia española y latinoamericana.
Una cifra récord de 5.800 expositores de más de 170 países se dieron cita desde el día de hoy hasta el próximo jueves, en un evento que desde 1966 constituye junto con FITUR y WTM una de las citas clave de cada año para la industria del sector.
Unos 400 expertos internacionales abordarán en dos centenares de sesiones y 17 campos temáticos las tendencias actuales de la industria, posibles escenarios de futuro y los desafíos a los que se enfrenta en general el mercado, como la sostenibilidad o la Inteligencia Artificial (IA).
Albania, un destino aún exótico para el turismo internacional, es el invitado en esta ocasión a presentar su apuesta, que pasa por desarrollar un modelo que proteja la naturaleza y a la par beneficie el desarrollo económico del país balcánico, marcado por 50 años de aislamiento bajo el comunismo.
América Latina busca atraer al turismo europeo
Distribuidos a lo largo de dos pabellones, decenas de isletas dedicadas a los distintos países de América Latina destacaban por su despliegue de artesanías y trajes tradicionales para llamar la atención del visitante.
Muchos destinos latinoamericanos apuestan por diferenciarse del turismo de sol y playa y atraer a los apreciados turistas europeos -que gastan más y se quedan más tiempo- a nuevos nichos de mercado en los que juegue un papel la originalidad de la experiencia, así como valores como la sostenibilidad y la diversidad.
Así fue por ejemplo el caso de dos destinos en México, los estados de Yucatán y Chihuahua, con planes para incrementar el número de visitantes gracias a atractivos arqueológicos, naturales y culturales.
Según explicó a EFE Darío Flota, secretario de Fomento Turístico de Yucatán, el objetivo es que los circuitos de los viajes organizados puedan alargarse para englobar más paradas.
La fortaleza del estado de Yucatán en este sentido es la cultura maya, como la representa la ciudad de Chichén Itzá, patrimonio cultural de la Unesco y destino arqueológico más popular de México, y donde el día del equinoccio de primavera, hay un fenómeno solar que se proyecta sobre las paredes de la pirámide principal, atrayendo hasta 15.000 visitantes.
Turismo de «experiencia»
También el estado mexicano de Chihuahua, en el noroeste del país, quiere mostrar un México «diferente», según explicó Julio Chávez, director del Fideicomiso de Promoción Turística del estado de Chihuahua, que apuntó que los turistas europeos desean vivir «experiencias» y no limitarse a visitar las playas.
«La joya de la corona de Chihuahua son las Barrancas del Cobre«, aseguró, aludiendo a un sistema montañoso que es el hogar de la etnia indígena de los rarámuri o tarahumaras, conocidos por su excepcional destreza como corredores, lo que les ha llevado a convertirse en campeones de ultramaratón.
«Ellos invitan al turista a conocerlos, a probar sus alimentos, a probar su forma de vivir e, incluso, a entrenar con ellos también en la parte de la de las carreras», aseguró el responsable turístico, que sin embargo garantizó que no hay intermediarios que se lucren sino que son los propios indígenas los que se benefician.






