Desde el sumario del comunicado los suecos dejaron claro que no es que a sus monarcas se les haya antojado venir por iniciativa propia, sino por invitación del jefe del Estado mexicano. También desde el sumario cualquiera se pregunta ¿AMLO invitando a los reyes suecos?
“O ya no entiendo lo que está pasando o ya pasó lo que estaba entendiendo”: esa frase acuñada por mi maestro Carlos Monsiváis es la que mejor le va como título a la fotografía del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador –acompañado de su esposa Beatriz Gutiérrez Müller– posando junto a los reyes de Suecia, en el Palacio Nacional, durante su visita de Estado a nuestro país.
Para todos los guapos que en esa imagen sólo vieron que el primer mandatario mexicano traía abrochado el botón de hasta abajo del saco –pecado mortal en las reglas del buen vestir– a continuación, en pocas palabras, les daré un poco de contexto para entender por qué la postal hizo fruncir el ceño de los analistas del discurso del presidente.
Resulta que desde mediados de febrero de 2024 se dio a conocer, a través de un comunicado oficial de la Embajada de Suecia en México, que SS. MM. los Reyes de Suecia, el Rey Carlos XVI Gustavo y la Reina Silvia realizarían una visita de Estado a México (agendada del 12 al 14 de marzo del mismo año) “por invitación de Su Excelencia el presidente Andrés Manuel López Obrador”.
Desde el sumario del comunicado los suecos dejaron claro que no es que a sus monarcas se les haya antojado venir por iniciativa propia, sino por invitación del jefe del Estado mexicano. También desde el sumario cualquiera se pregunta ¿AMLO invitando a los reyes suecos? En lenguaje millennial: ¿Como poooor?
El mismo comunicado dejó claro que “El objetivo de la Visita de Estado es consolidar las buenas relaciones entre Suecia y México y fortalecer los vínculos económicos y políticos, enfocándose en la innovación, la cooperación, comercio e inversión”.
Esto suena más a dinero que a lo que nos pretenden vender en el comunicado del gobierno de México, emitido el 12 de marzo de 2024, donde se destaca lo que dijo el presidente López Obrador: “Vamos a intercambiar opiniones, quieren conversar con nosotros. Les importa mucho lo que se está haciendo en materia cultural; van a ir a la región maya. Vamos a comer juntos con el rey y la reina […]”.
Lo que no dicen los dos comunicados pero que yo sé de cierto porque he hablado personalmente con un par de directivos de empresas suecas (Off The Record) es que, esa visita, bien podría obedecer a los severos problemas que las empresas suecas están teniendo con las aduanas de México para importar sus productos. Una de las afectadas sería IKEA, la tienda de muebles sueca que, según mis fuentes, “tarda meses en poder pasar por la aduana sus cargamentos por la vía legal”.
El enojo de los empresarios suecos en nuestro país podría explicar, de alguna manera, que el presidente López Obrador haya invitado a los reyes Suecos y a todo un grupo de inversionistas para, primero, retener esa inversión extranjera y, de paso, ampliarla. Aunque con esa decisión el mandatario mexicano asume, una vez más, una serie de contradicciones.
Y es que por un lado el presidente López Obrador ha dejado clara su fobia al neoliberalismo, pero le dio la bienvenida a los monarcas suecos que vinieron a México, sobre todo, por una agenda económica y de libre mercado; el presidente López Obrador le tiene pánico a la globalización y a las transnacionales, pero también recibió al ministro de Cooperación Internacional para el Desarrollo y Comercio Exterior de Suecia, Johan Forssell, junto con su comitiva de 35 empresarios interesados en invertir en nuestro país.
Si bien es cierto que la visita de tres días de los reyes suecos estuvo variopinta de actividades, de las más relevantes fue la inauguración del primer Foro Empresarial México-Suecia que, según el gobierno de México “servirá para potenciar oportunidades de intercambio comercial y de inversión entre ambos países” y no sólo de temas culturales, como destaca AMLO en su conferencia mañanera.
Monarquía, inversión extranjera, protocolos diplomáticos y comunicación en una idioma que no domina el presidente de México. Todo eso que ha criticado López Obrador ahora lo tuvo que hacer frente a los Reyes suecos. ¿Qué tiene los suecos para que los quiera tanto AMLO?
CHISMECITO NECESARIO
Apenas se publicaron las primeras fotos del recibimiento de los reyes de Suecia en Palacio Nacional todos los chats de #MiCISEN (Comadres que Investigan Sobre la Élite Nacional) se dispararon para conocer el diseñador o marca del vestido de Beatriz Gutiérrez Müller. La respuesta tardó en llegar, pero, finalmente, en las redes sociales de Cuna de Grillos publicamos, el 13 de marzo, el secreto mejor guardado de la doctora: el vestido que usó es un diseño del estadounidense Ralph Lauren. Este modelo, según un anuncio de eBay que vende un vestido igual, se conocería como “Georgette manga aleteo en color púrpura”. El mismo anuncio vende el vestido por US $86.10 dólares. Aproximadamente $1,600 pesos mexicanos.
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